Estás ya con quien quieres. Ríete y goza. Ama.Y enciéndete en la noche que ahora empieza,y entre tantos amigos (y conmigo)abre los grandes ojos a la vidacon la avidez preciosa de tus años.La noche, larga, ha de acabar al alba,y vendrán escuadrones de espías con la luz,se borrarán los astros, y también el recuerdo,y la alegría acabará en su nada.Mas aunque así suceda, enciéndete en la noche,pues detrás del olvido puede que ella renazca,y la recobres pura, y aumentada en belleza,si en ella, por azar, que ya será elección,sellas la vida en lo mejor que tuvo,cuando la noche humana se acabe ya del todo,y venga esa otra luz, rencorosa y extraña, que antes que tú conozcas, yo ya habré conocido
El otoño de las rosas. Francisco Brines.
Anteayer concedieron el premio Reina Sofía de poesía a Francisco Brines. Alguien que lleva toda la vida siendo solo poeta. Alguien tan aficionado al fútbol que consideraba, cuando le hicieron académico, que iba a allí para jugar de linier.
Miembro de una generación que tiene poco que envidiar a la tan celebrada del 27 ( la de Valente, Claudio Rodriguez, Angel González o Gil de Biedma), Brines explica muy bien lo que es escribir poesía : “Lo misterioso de la poesía es que tú la escribes pero tú no la eliges. Se apodera de ti. No sabes lo que vas a decir, sin embargo, sin saber lo que vas a decir pones o tachas. Es algo muy extraño, pero ocurre así”. O como cuando dice que “cuando estamos pletóricos no escribimos. Escribimos cuando no vivimos”.
Para él, “los que leen poesía la necesitan como drogadictos”. Es cierto. Por eso son tipos tan marginados. Es muy posible que algún político sanitario bien intencionado, proponga algún tipo de tratamiento en los póximos años para adicción tan degradante.
Good times for a change , See the luck I’ve had
Can make a good man turn bad
So please, please, please ,let me, let me, let me,let me get what I want Please, please , please, let me get what I want.
The Smiths.
Esta hermosa canción de los Smiths, no incuida en ninguno de sus cuatro discos en estudio, apareció en los dos recopilatorios de los 80 de aquel mítico grupo (Hatful of hollow y Louder than bombs). Y es una de las razones por las que Summer (Zooey Deschanel) cae en la cuenta de que existe Tom (Gordon-Levitt) en esta escena del ascensor de la sensible película de 500 days of Summer, una original reflexión sobre el des-amor, que mezcla aleatoriamente los quinientos días que dura una relación fracasada, para poner de manifiesto lo absurdo de intentar encontrar razones, a algo tan absolutamente fuera de razón como es eso que se dio en llamar amor.
En el disco forum al que hacíamos referencia el jueves, Lapido iniciaba su conferencia con una cita de nuestro idolatrado Hornby. En su extraordinario Alta Fidelidad, Hornby cuenta la historia de Rob Fleming, dueño de una ruinosa tienda de discos en el Londres de los 80 ( aún hay esperanzas al respecto, cuando tiendas como Radio City o Toni Martin siguen existiendo pese a tenerlo todo en contra). A Rob le ayudan en su negocio dos colgados musicales (Dick y Barry) , tan obsesionados por el carácter precioso de algunos discos que prefieren no venderlos a hacerlo a cualquier tipejo incapaz de apreciarlos como se merecen. En un determinado momento , los tres se ponen de acuerdo en una especie de declaración de intenciones : “ lo que importa es tu gusto ( musical) y no lo que eres o dejes de ser”. Los tipos acaban elaborando un cuestionario destinado a identificar de antemano los gustos musicales de posibles parejas, con el doble motivo de ahorrarse las conversaciones torpes del principio de cualquier relación, y a la vez evitar acabar enredado con alguien que puede tener las obra completas deJulio Iglesias.
Tal vez sea algo exagerado, pero no estaría de más, a la hora de conocer gente ( pareja, amigos, colaboradores, clientes), comenzar por saber a quien te enfrentas. Como en 500 days of Summer no es lo mismo saber que tienes delante a un amante de los Smiths que a un seguidor de Melendi ( ¡qué espanto¡).
Esperé el milagro
hasta que supe que no llegaría.
Como ves, paso el rato
contando las vueltas que ha dado la vida.
Del amor al dolor,
otra parada en la misma estación.
En la escala de grises
nos movemos tú y yo,
se nos ve tan felices,
en la escala de grises
o en la escala menor,soñando arco iris sin ver el color.
Cuando yo era pequeño, los mayores del colegio celebraban unas reuniones esotéricas en las que se sentaban como colgados ( a veces lo estaban ) a escuchar música. A aquellos ritos satánicos los llamaban “disco-forum”. Eran tiempos en los que no todo el mundo podía comprarse un disco, y permitía compartir mucho más que la joya musical que uno había pillado en un mercadillo o en una provechosa visita a Londres. Con la llegada del CD ( y el consiguiente triunfo de la horrible caja cuadrada de plástico), y aún más con internet y sus descargas, pensé que costumbres tan ancestrales solo existían en la memoria de los hombres primitivos ( de hecho, ¡ no existe la palabra disco forum en la Wikipedia¡).
Pero, para mi sorpresa, una de esas iniciativas absolutamente disparatadas que áun subsisten ( La Música Contada), celebra su décimo aniversario de disco forums, por el que ha pasado una representación muysignificativa de lo que es la música contemporánea. Ayer cerraba la serie Lapido en Granada. Toreaba en casa. La primera sorpresa fue que un teatro (Alhambra) estuviera lleno un desapacible miércoles lluvioso. La segunda, que predominara entre el público uan audiencia de menores de 30 años, que aún estaban naciendo cuando se celebraban los disco forum.
Lapido apareció, se sentó en la mesa, y comenzó a contar por qué se hizo músico, cuales fueron las canciones que primero aprendió, por qué sigue tocando treinta años después. De vez en cuando, entre canción y canción escuchada, se levantaba, cogía su acústica, y regalaba al auditorio ( nunca mejor dicho, éramos todo oídos) una versión de alguna de esas canciones que alguna vez versionó cuando estaba en 091, Aldar o el mítico “Chorrojumos y los Primos del Blues“.
Por allí pasaron Elmore James ( y su Dust my broom), el Crossroad de Robert Johnson ( tras vender su alma al diablo) interpretado por Cream, el I Believe to my soul de Ray Charles, sin olvidar a Sam Cooke, el DownTown de Petula Clarke e incluso al mítico Adriano Celentano (autor de aquella canción tan friki llamada el que no trabaja no hace el amor, “axioma un poco discutible”, en palabras de Lapido).
Por supuesto no faltaron ni los Beatles (It won’t belong), Rolling (19th Nervous breakdown) o Kinks ( Till the end of the day). Tras un magnífico recuerdo a los Creedence (Who’ll stop the rain) y, ¡como no¡ a los Sex Pistols, lapido acabó recordando a Dylan.
Un resumen de casi un siglo de música en apenas veinte canciones. No hay quien de más.
You’ve been so kind and generous
I don’t know why you keep on giving
For your kindness I’m in debt to you
And I never could have gone this far without you For everything you’ve done
You know I’m bound–I’m bound to thank you for it
Lalalalalala…
Oh I want to thank you for so many gifts
You gave me love and tenderness I want to thank you
I want to thank you for your generosity,
The love, and the honesty that you gave to me
I want to thank you, show my gratitude,
My love and my respect for you
I want to thank you
Thank You (traditional; adpt N. Merchant)
En los años noventa un magnífico grupo británico llamdo” 10.000 maniacos” se disolvió en pleno éxito. Su cantante se llamaba Natalie Marchant, una de las voces más sugerentes del pop británico , y era además la principal compositora del grupo. En 1995 inició una brillante carrera en solitario, a pesar de que en quince años apenas ha publicado media docena de discos. El primero fue una maravilla llamada Tigerly. Ahora acaba de publicar Leave your sleep , un disco complejísimo , grabadoen estudios diversos en diferentes países y con un elevado número de músicos, americanos, latinos, chinos…
Merchant ha convertido en canciones poemas antiguos: desde poetas semiolvidados de la época victoriana (Rosetti, Lear) hasta Charles Carryl ( un oscuro corredor de bolsa de Wall Street que escribía poemas para niños en sus ratos libres), el mítico Robert Louis Stevenson ( La isla del tesoro) o Robert Graves ( el célebre autor de Yo Claudio). La razón última de su proyecto no es otra que adaptar literatura infantil a la música contemporánea. Su hija Lucía tiene buen culpa de todo ello.
De la importancia que tiene Mercahnt es buena muestra el hecho de que sea de las escasas cantantes contemporáneas invitadas a una muestra como el TED, repleta de talentos de cualquier campo ( de las que en cierta forma se chotea en su presentación en TED). Disfruten del video. Es una joya.
You and I
We might be strangers
However close we get sometimes
It’s like we never met
But you and I
I think we can take it
All the good with the bad
Make something no one else has
You and I
You and I
Me and you
What can we do?
When the words we use sometimes
Are misconstrued? You an I. Wilco (2009). Wilco
Si no hay cambio de última hora, de nuevo Wilco volverán a España esta primavera, en principio dentro de apenas un mes ( Mayo, Barcelona). En buen parte de las listas de los mejores discos de la primera década del siglo XXI, figura una de sus obras maestras,el Yankee Hotel Foxtrot, evidentemente inspirado en las claves aeronáuticas. De hecho Wilco procede deWill comply, la forma de responder después de recibir nuevas direcciones en vuelo. Yankee Hotel Foxtrot estaba lleno de preciosas melodías y extraños ruidos, de esos que tanto le gustan al grupo. Tras él Sky Blue Sky y Wilco The Album mantuvieron la línea.
Procedentes de Chicago solo permanecen dos de sus fundadores, el mítico Jeff Tweddy y el bajista John Stirratt. Siempre se les ha encasillado en el controvertido cajón de música Americana, e incluso country. Pero Wilco es bastante más que eso; si no fuera sí no hubiera tenido la influencia que ha tenido en la música contemporánea en estos últimos diez años. Desde un grupo como Television al jazz de Miles Davis, John Coltrane u Ornette Coleman, de los inevitables Neil Young o John Cale a Jason and the Scorchers.
En su último año ; Wilco incluía una de las mejores canciones de 2010, siempre en mi modesta opinión. Se llama You and I. Incluimos la versión que hicieron en el show de David Letterman.
Proliferan, y afortunadamente con bastante éxito, mujeres que componen y cantan bien, y cuyos estilos desbordan lo que tradicionalmente entraba en el contexto de cantautores, que como dice un buen amigo mío, incluía junto a artistas excelsos a un buen puñado de plastas a los que, seguro, les huelen los pies: Alondra Bentley ( ahora de gira por el reino Unido con Josh Rouse), Annie B Sweet o la Bien Querida ( disco del año 2009 para Rockdelux en español), soon buenos ejemplos de mujeres que hacen excelentes discos, que además cada vez tienen más éxito.
Hace un mes salió a la venta el último disco (“En el fondo de los mares”) de otra de ellas, Vicky Gastelo, lleva desde principios de este siglo haciendo escasos pero sensibles discos sobre vida y desamor , que siempre tiene muchas más posibilidades expresivas que el meloso amor.
Arropada por lo más granado del pop rock español de influencias americanas ( de Carlos Raya productor de su último disco a Quique Gonzalez, con quien comparte tierra cantabrona). Sus influencias son indiscutiblemente americanas: Neil Young,Ricky Lee Jones,Carole King, Ron Sexmith…
Aquí va una de sus canciones del penúltimo disco, “Ahórrate las flores”
Looking through some photographs I found inside a drawer
I was taken by a photograph of you
There were one or two I know that you would have liked a little more
But they didn’t show your spirit quite as true
You were turning ’round to see who was behind you
And I took your childish laughter by surprise
And at the moment that my camera happened to find you
There was just a trace of sorrow in your eyes
En 1974 Jackson Browne publicó su tercer disco Last for the Sky. Tal vez su mejor disco, a pesar de haber publicado unas cuantas obras maestras desde entonces. Era un disco extrañamente frágil en los años del esplendor contracultural que vivía entonces California, a cuya aristocracia del contry rock ( Linda Ronstadt, Jackson 5, Eagles, Joan Baez) Browne se había encargado de proveer de magníficas canciones que, además, fueron éxitos.
Late for the Sky era lo que se llamaba entonces un disco conceptual, fabricado de letras complejas, a menudo oscuras, siempre girando entorno al amor, la complejidad del compromiso, el tiempo y la muerte. La frustración y el dolor que puede esconder una relación amorosa está explícito en buena parte de las letras. Dos años después de su publicación Phillis Major, su pareja se suicidaba con una sobredosis de hipnóticos. El siguiente disco, el descomunal The Pretender mostraba a las claras los efectos de la devastación. El tiempo pasó, Browne siguió haciendo magníficas canciones y hoy pasa largas temporadas en un apartamento en el maravillos barrio de Gracia.
En Fountain of Sorrow se describe muy bien la limitada capacidad que tiene una foto de reflejar lo que una mirada esconde. Hay fotos que nos roban nuestro pensamiento y lo hacen explícito. Otras veces, éste queda escondido tras unos ojos sonrientes o una risa triste . Nadie sabrá jamás lo que la persona retratada esconde. Y que, tal vez, pudimos haber averiguado de hacerse solo un segundo después.Lo que fuimos y pensamos, sufrimos y gozamos permanece allí, en esa vieja fotografía, agazapado para siempre.
Tashunka Witko ( Caballo Loco), tal vez el indio americano más influyente, siempre evitó que le hicieran una foto en vida, temeroso de que le pudieran robar su espíritu. Por algo sería.