David Foster Wallace se suicidó a los 46 años. Cuentan las comadres que tenía tendencias suicidas desde hacía años. Había nacido en Nueva York, hijo de dos profesores universitarios ( de filosofía y literatura).
En 1996 , cuando tenía 35 años publicó La broma infinita, considerada por Time como una de las 100 mejores novelas del siglo XX en lengua inglesa ( como si fuera fácil determinar tal ranking). Hasta 2002 no se publicó en España. Wallace publicaba sus cuentos en revistas de amplio espectro, desde Rolling Stone a New Yorker
El tipo era un cruce entre tenista de Máster series ( de cuyo deporte era un consumado especialista) y Brad Pitt. Su obra maestra contaba ( a lo largo de más de 1200 páginas, innumerables disgresiones y notas diversas), un escenario futuro en el que el mundo está dominado por la ONAN ( no pensar mal, significa Organización de Naciones Americanas, lo que incluía Estados Unidos, Canadá y Mexico) . Un país, el de ONAN, adicto a todo tipo de drogas, con los correspondientes grupos de autoayuda y desintoxicación. Pero la mayor droga de todas en aquel alucinado país, no es otra que el entretenimiento, en el que la televisión juega un papel clave. Como se ve, Wallace no iba descaminado.
En ese mundo surrealista las grandes empresas son las que patrocinan los años que pasan, dándoles nombres diversos ( la novela comienza por ejemplo en 2008, año de Glad, una marca de plásticos).
En la Broma infinita aparecen tipos como Johnny Gentle, un ex cantante obsesionado por la limpieza que gobierna ONAN, o Hal Incadenza, maestro tenista que memoriza el diccionario Oxford o Joelle Van Dyne , MMLDTT ( la mujer más linda de todos los tiempos).
Como en tantas otras ocasiones que ya hemos comentado, en el fondo el título está sacado, una vez más, de Hamlet y en especial del monólogo de éste con el cráneo de Yorick.
La adicción, tema fundamental de la Broma infinita era para Wallace (en una entrevista para el Pais de hace ya bastantes años) una manifestación más del malestar de una cultura en términos freudianos. Para él nuestra relación con la realidad está brutalmente mediatizada por la tecnología ( Internet incluido) y los medios audiovisuales, esencialmente la televisión. Y creo que es difícil de discutir que ellos determinan en buena parte nuestra visión personal del mundo
Publicó también un buen número de relatos de título sumamente interesantes ( Breves entrevistas a hombres repulsivos o Historia abreviada del infinito por poner dos ejemplos)
Wallace decía que la buena literatura es la que te hace sentir un nudo en el estómago. La suya lo hacía.








