Corría el año de 1976 cuando Robbie Robertson se subió por última vez a un escenario con el grupo del que era líder, The Band , una de las bandas más importantes de la música contemporánea, y menos justamente tratada. Richard Manuel, Garth Hudson, Rick Danko y el increíble Levon Holms publicaron algunos de los mejores discos de los años 60 ( Music frome Big Pink, The Band) integrando canciones tradicionales, rock’n roll, gospel e incluso la psicodelia que tan bien practicaba la Jefferson Airplane en aquellos años.
Pero esa última vez que tocaron juntos no fue una ocasión cualquiera. Bailaron entonces el “Último Waltz” una de las películas ( por no decir “la“ película) de la historia del rock dirigida por Martin Scorsese.
Desde entonces Robertson apenas dio un concierto en vivo, ha publicado solo cinco discos en treinta y cinco años ( aunque algunos tan magistrales como aquel Robbie Robertson del 87 con la increíble Somewhere down the crazy river) y compuesto música para muchas de las películas de su amigo Scorsese.
Hace unas semanas publicó su primer disco de este siglo, llamado How to become clarvoyant, donde vuelve a demostrar que es uno de los guitarristas y compositores más importantes de los últimos cuarenta años. El disco lleva una década germinando desde un buen día de hace diez años en que Eric Clapton y Robertson se pusieron a trastear en el estudio de Robertson. Fruto de aquella semilla es un megatrabajo formado por dos CDs , tres discos de vinilo, un DVD y un libreto de 50 páginas de fotos, y en el que cuenta con la ayuda de amigos tan reputados como Clapton y Steve Winwood.
Uno de sus mayores admiradores es Taylor Goldsmith, líder de un grupo llamado a ser uno de los grandes de la música americana de la próxima década: Dawes.
Goldsmith no daba crédito cuando Robertson le llamó para hacer coros en una de las canciones de su disco ( He dont’ live here anymore). Pero tan satisfecho quedó Robertson que su primera gira en tantos años decidió que su banda de acompañamiento fueran Dawes. Una banda de folk rock, absolutamente conjuntada y heredera de la banda con la que Dylan se volvió eléctrico: ¿ La nueva The Band?








