La chica del violoncello

Uno de los grupos más exquisitos del pop británico de los últimos treinta años es sin duda Belle and Sebastian, un grupo indie escocés  cuando aún ni siquiera existía ese concepto. Escocia siempre fue cuna de buen pop británico , desde Simple Minds a Franz Ferdinand, de Deacon Blue a The Proclaimers. Y sin duda alguna el enigmático Aztec Camera, otro de los grupos que merecen sin duda comentario aparte. Pues bien, tanto éstos como The Smiths fueron influencias fundamentales de Stuart Murdoch, cantante y lider del grupo.

La historia de Murdoch es otro curioso ejemplo de las fertlilizaciones cruzadas de música y literatura. Fue un chaval enfermizo, aquejado de ese tipo de enfermedades que nunca se sabe si son orgánicas o psicológicas, reales o imaginarias. Lo que le condenó ( o tal vez se condenó simplemente él) a pasar en casa buena parte de su adolescencia, entre libros y discos negros de vinilo.Es curioso que cuando alcanzaron el éxito adoptaron una engreída posición de estrellas , negándose incluso a dar entrevistas, mientras que de chaval llegó a perseguir por la calles de Londres, en busca de autógrafo y alguna palabra amistosa, al lider de Felt, otra de sus grandes admiraciones. Murdoch en aquellos días estaba obsesionado con la litaratura, en especial con JD Salinger y su Guardian en el Centeno ( ¿ y quien no?). Y tras conseguir tras infructuosos esfuerzos encontrar una banda que llevara adelante sus canciones decidió llamarla Belle and Sebastian en honor de un libro infantil de Cécile Aubry que narra las aventuras de Sebastian y su perro Belle.

Belle and Sebastian han tenido diversas formaciones y un buen puñado de obras maestras del pop con nombres fantásticos ( leche de Tigre, Si te sientes siniestro,el chaval con la correa árabe, Querida mesonera catastrófica,o Dobla las manos chaval que pareces un campesino).En la primera formación del grupo estaba también Isobel Campbell, que tocaba algo tan pintoresco como el violoncello y acabó siendo la novia de Stuart. Pero nada dura en esta vida, y un buen día Isobel dejó a Murdoch y también al grupo. Dicen que el atormentado Stuart cayó en picado, y la hermosa Isobel reinició una carrera individual que le llevó a formar pareja con un tipo llamado Mark Lanegan, un tipo americano  de influencias grunge y  pasado tormentoso, con el que ha grabado tres magnificos discos : Ballad of the Broken Seas, Sunday at devil dirt y Hawk.

Hawk sigue con el contraste de voces entre la bella Isobel y la bestia Mark: la suave y la grave, la dulce y la blusera. Con versiones de claíscos del country y composiciones propias llenas de lamentos, reproches y deseo. Es Isobel la que lo hace todo: compone, produce, arregla. El amigo Mark se limita a dar un tono oscuro y cargadoa las canciones, como si él solo fuera capaz de crear una atmósfera de café, humo, tabaco y whisky rancio. Cosas todas ellas penadas gravemente por las autoridades sanitarias y morales.

Estarán por España a final de noviembre y principios de diciembre. Para no perdérselos.

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2 respuestas a La chica del violoncello

  1. Miguel dijo:

    El miércoles 1 de Diciembre en el Teatro Central de Sevilla

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