Espárragos, rock y salud pública

 

A finales de los años ochenta ( década  bastante decepcionante para la música por cierto, llena de hombreras y música tecno) un pequeño pueblo de Granada, famoso por sus espárragos decidió animar la feria agrícola local con actividades culturales de diversos tipo, entre las que se encontraba organizar un buen concierto de rock’n roll. El pueblo se llamaba Huetor Tájar, apenas llegaba a los diez mil habitantes, y gracias a la creatividad de algunos entusiastas miembros de la concejalía de cultura, como Antonio Rodriguez y Francis Cuberos,  acabaron montando el primer macrofestival español, del que fueron luego herederos eventos como Benicassim, Festimad, Doctor Music   e incluso Rock in Rio.

De ser inicialmente un escaparate para los grupos emergentes de la zona, entre los que estaban TNT o los míticos 091 de Jose Ignacio Lapido, se fue convirtiendo en un lugar de encuentro indispensable del rock nacional. Ilegales, Sinistro Total,  o Rosendo animaron en aquellos años las plantaciones de espárrago y a los que por allí se dejaban caer. Cabe imaginar la cara de los lugareños ante tal invasión de “pelúos” de todo tipo y condición llegados de cualquier parte de España.

Tal éxito tuvieron, que Huetor Tajar se vio pequeño para albergar a tal proporción de gente, por lo que tras cuatro  años de éxito creciente , el espárrago se trasladó a Granada ,al recinto de la feria de Muestras de Armilla, donde cada año debía albergar a cerca de 30.000 personas. Ya en aquellos años el Espárrago era un producto de prestigio internacional, por el que fueron apareciendo gente como The Pogues, Sonic Youth, Iggy Pop, Ocean Color Scene, Pata Negra o Australian Blonde.

Ya a finales de los noventa el festival se hace cada vez más complejo, alternando espacios de rock, flamenco o hip hop, y contando con la presencia de monstruos absolutos como Enrique Morente, Lagartija Nick, o los Planetas . Entonces ya era uno de los gandes festivales de Europa , casi exclusivamente superado por el de Glastombury.

En la última etapa , desde el 99 al 2003 El espárrago viajó a Jerez para ubicarse en el circuito de velocidad. En el año 2000 el horrible tiempo acabó por arruinar la edición, en la que iban a actuar los Cranberries de Dolores  O’Riordan. Tres años después decían adiós, dejando detrás las actuaciones de más de doscientos grupos y bastante más de cerca de doscientos mil asistentes.

Mañana tendremos en clase a Antonio Rodriguez , uno de los padres de la criatura. Nadie mejor que él para contar a los alumnos del Máster como se organiza un concierto, la última de las tareas que tienen que hacer en el módulo de gestión.

Para que luego digan que la música no enseña

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