La nieta de “Pata de palo” Jones

“She is much older than I am in terms of street wisdom; sometimes she seems as ancient as dirt, and yet other times she’s so like a little girl.”
Tom Waits sobre Rickie Lee Jones

El hijo del sheriff del pueblo, “Pata de palo Jones”, perdió su pierna jugando en la vía del tren en un pequeño pueblo de West Virginia. A pesar de ello, acabó convirtiéndose en un artista ambulante del vodevil, reputado bailarín sobre su pata de palo. Con una de las chicas de la compañía de comediantes con la que deambulaba, tuvo cuatro hijos. El segundo de ellos, Richard, perdió a su madre atropellada por un camión a los 4 años, y pasó gran parte de su adolescencia como vagabundo y cantante ocasional, antes de acabar de mensajero en la segunda guerra mundial. De vuelta a casa, Richard conoció a Betty Jane, que había pasado su vida en distintos orfanatos hasta la edad de 16 años, con la que acabó formando pareja en Chicago, y con la que tuvo una hija que pasaría a la historia de la música con el nombre de Rickie Lee Jones.
Rickie estuvo en once colegios diferentes en once años de educación elemental. Con esos antecedentes, y una familia en continuo proceso de separación y reconciliación, no es de extrañar que a los quince años se escapara de casa, recorriendo California en autostop en el verano del amor de 1969, hasta dar con sus huesos en la cárcel en Detroit con apenas 16 años. Siempre al borde del precipicio, formó una banda con 21 años llamada Easy Money, título a la vez de una de sus más emblemáticas canciones , incluida en su primer disco. Cuentan que Lowell George, líder de Little Feat, la escuchó por vez primera tarareada a través del teléfono. Y no paró hasta incluirla en su primer ( y último) disco en solitario. El destino, siempre traidor, quiso que el número de Rolling Stone que anunciaba la trágica muerte de éste, llevara a Rickie en la portada, en una fotografía mítica de Annie Leibovitz. Fue el número más vendido de la revista durante muchos años.
En 1977 Rickie alternaba trabajos de camarera con algún que otro concierto. En el Troubadour coincidió con dos tipos peculiares que le cambiaron la vida: el primero, Chuck E West. además de cocinero allí, era “fraile” trovador, aunque de poco éxito. El segundo se llamaba Tom Waits, y venía de publicar tres discos que habían pasado bastante inadvertidos. Durante dos años fueron inseparables, bebiendo todo lo bebible, escandalizando todo lo posible. La narración del enamoramiento de Chuck E en forma de canción ( Chuck E in love) le dio a Rickie su primer éxito. Con Waits vivió dos años de amor tórrido, siempre al borde del precipicio, que incluso llegó a ser exhibido en las fotos de la contraportada de Blue Vlentine el disco con el que Waits comenzó su imparable ascenso.

Tal vez fue el tremendo éxito del primer disco de Rickie en 1979 ( algo que hasta entonces no había tenido Waits). Talvez fue la negativa de ésta a componer con su chico la música de Corazonada, uno de los mayores fracasos comerciales de Coppola. Waits si aceptó, y allí conoció a una secretaria con la que todavía sigue, convertida en amante, madre y agente, llamada Kathleen Brennan.
Waits y Rickie ( la duquesa de Coolsville por su carácter cool), rompieron a finales de 1979. Parte de ese fracaso lo describió ésta en su segundo disco, aquel maravilloso Pirates. En el último mundo de Mojo, cuenta que una vez, pasados cerca de veinte años, se acercó por el backstage de Waits para saludarle. Brennan, gata rabiosa , le cerró la puerta.
El resto de la carrera de la duquesa ha sido desigual, muy relacionada con sus vaivenes vitales. Sus increíbles capacidades para interpretar estándares de jazz se pusieron de manifiesto en discos como It’s like this o Naked Songs. Tuvo discos en la estela de los primeros ( The magazine), y otros francamente experimentales (Ghostyhead, The sermon of the exposition boulevard). Llegó a colaborar con otro grupo tan brillante y raro como ella, los británicos Blue Nile.Pero siempre se la recordará por aquellos dos primeros, en sus años de completo desparrame (Rickie Lee Jones y Pirates), dos obras maestras que la convirtieron en una de las mujeres que más influyeron en escena musical americana.Tocará en Bilbao el 29 de noviembre.

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