El hijo de Don Leonardo

En 1970, cuando ya había publicado dos discos ( Songs of Leonard Cohen y Songs from a Room) don Leonardo se enamoró de Suzanne Elrod, una mujer fundamental en su  primera época. Aunque no es ella , por lo que cuentan algunos, la musa que inspiró Suzanne, sino más bien otra Suzanne ( Verdal),  la mujer del escultor Airmand Vaillencourt, un buen amigo suyo. Pillo que es don Leonardo, cuyo historial sentimental es tan largo como el historial delictivo de Capone. Con Suzanne Elrod tuvo dos hijos: a la pequeña la llamó Lorca ( ahora ya cerca de la cuarentena), dando muestras de la admiración que siempre tuvo por García Lorca, como bien demostró en la entrega de los Premios Príncipes de Asturias. Lorca ( la hija)  se dedicó a la fotografía y al arte del video, y no contenta con el ambiente musical de casa se acabó  haciendo abuelo con otro  divino: nada menos que don Rufus ( Wainwright). Las conversaciones en esa casa en Navidad no se deben poder aguantar, de lo excelsas.

¿Y el primogénito? Pues el primer hijo de don Leonardo, de nombre Adam ( la influencia judía es patente en el maestro) , siguió los pasos del padre, tarea siempre difícil cuando tienes la mala suerte de que éste sea un genio ( lo que también le ha pasado al hijo de Dylan o al de Lennon por poner dos casos). Primero estuvo bandas de poca monta en Nueva York. Ante ese panorama Adam se lo montó por su cuenta y en 1998 publicó su primer disco, Adam Cohen, que descubrí en uno de los programas de Santi Alcanda. No tenía nada que ver con la música de su padre, aunque éste sin duda le echó una mano, ya que al fin y al cabo lo publicó en la compañía en que él publicaba, Columbia. Era buen pop sin mayores pretensiones, algo atormentado tanto en las historias como en la forma de cantar. Pillé el disco de milagro, con tan mala suerte de que a los pocos meses me robaron el reproductor  múltiple del coche con el disco de Adam dentro. Siempre me he preguntado que cara pondrían aquellos “cholos” cuando descubrieran que en vez de Alejandro Sanz o Camarón habían pillado semejante miseria. Me costó volver a encontrarlo, pero al fin el que la sigue la consigue, y ahora tengo dos carcasas y un solo CD. La única canción que tuvo cierto recorrido fue Ophelia, donde confirmaba la hipótesis de que las destinatarias de ese precioso nombre, desde Hamlet para adelante, están condenadas a sufrir.

Seis años tardó Adam en sacar su segundo disco, Mélancolista, íntegramente en francés ( Adam pasó gran parte de su infancia y adolescencia en Francia), en el que desvariaba un poco respecto a su primer disco ( de hecho él considera que su cara “francesa” es totalmente distinta a la americana, una especie de Sade a la francesa según sus propias palabras…). Dado que así no iba a hacer carrera en América le reclamaron de Manhattan Records para grabar algo con una banda oculta llamada Low Millions, cuyo mayor éxito fue Ex Girlfriends, que uno puede deducir fácilmente de que va. Por cierto, en su caso estaba inspirado en su verdadera ex novia, incluso sin ocultar los datos reales.

Esta semana se publica el tercero en 13 años, Like a Man, donde abandona sus raíces poperas y se adentra mucho más en la música ensimismada de un folk más o menos Indie, siguiendo en cierta forma la senda del padre.

¿Y que ha supuesto don Leonardo para él? Un regalo. No gracias a la genética sino más bien a los pequeños pespuntes que don Leonardo le ha ido sugiriendo a lo largo de los años. Suerte que tienen algunos.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en leonard cohen. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s