Empacho

cronica muerte anunciada

 

Julio Cortázar murió el 12 de febrero de 1984; Italo Calvino el 19 de septiembre de 1985; también ese año murió Phillip Larkin. Jorge Luis Borges el 14 de junio de 1986. Margarite Yourcenar y Joseph Brodsky en 1987. Lawrence Durrell en 1990. Graham Greene en 1991.La Duras en 1996. Zbigniew Herbert en 1988, como Octavio Paz. Jose Angel Valente en 2000. Naguib Mahfuz en 2006. Foster Wallace en 2008. Mario Benedetti el 17 de mayo de 2009. Antonio Tabucchi el 25 de marzo de 2012. Seamus Heaney el 13 de agosto de 2013.
Todos ellos tuvieron similar o mayor talento que Gabriel García Márquez . Sin embargo la muerte de ninguno de ello tuvo una repercusión remotamente comparable a la del colombiano. Desde hace una semana cada día, en cada medio, hay una noticia en sitio relevante sobre él, su vida, su obra o su muerte. El diario El Pais dedicó un suplemento extra de 32 páginas el pasado viernes ( el diario normal tenía 55). El número de el domingo ( el sábado no se publicó ) le dedicaba una cuarta parte de sus páginas.
No voy a entrar a discutir la calidad literaria de García Márquez. Desde mi humilde punto de vista alternan obras maestras con bodrios, como ocurre con cualquier otro autor de renombre . No creo en cualquier caso que Cien años de soledad sea ni de lejos la mejor novela del siglo XX. Es una gran novela ( a mi me sigue gustando mucho más la Crónica de una muerte anunciada) pero no mejor que Memorias de Adriano, El poder y la gloria, la broma infinita , o Rayuela. Y bastante a distancia de cualquiera de los libros de cuentos de Borges.
Por supuesto todo esto es sumamente discutible. Para gustos los colores. Lo que no deja de ser sorprendente es que en un mundo tan iletrado se dedique a un literato más espacio en un medio que a la victoria en el mundial de fútbol de la selección española .
Hay un problema grande de saturación cuando un tema se convierte en omnipresente, cuando todos los artículos y reseñas no solo son laudatorios ( algo casi inevitable tras la muerte, no tanto en vida) , sino abiertamente serviles. En estos casos el muerto suele tener poca culpa, pero acaba pagando las consecuencias. Como me suele ocurrir con las torrijas tras la Semana Santa en estos casos lo mejor es dejar pasar un tiempo razonable antes de acometer otra ronda del producto. Seré quizá la única excepción pero durante una temporada dejaré a este hombre que todos parecían conocer por su apodo, una temporada en barbecho. Para comprobar si con el tiempo, gana…o pierde.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en literatura. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s