Jacobo Serra: un genio invisible

serra

Alguien al que admiran tipos tan bregados en el arte de hacer canciones como Ron Sexsmith o Pat Sansone y John Stirratt (de Wilco) no puede ser un simple principiante más o menos afortunado. Estos dos últimos le eligieron para tocar con ellos en la gira que los Autumn Defense realizaron por España hace un par de meses. A pesar de que solo canta en inglés no es de Minnesota ni de la siempre productiva Sheffield, sino de… Albacete. Se llama Jacobo Serra
Según contaba el gran Fernando Neira en El Pais, Jacobo es un extraño caso de tipo predestinado a convertirse en abogado al que las canciones le persiguen hasta el punto de convertirse en su forma de vida. De hecho tras acabar sus estudios de derecho en España e Inglaterra , se dedicó a rodar por buna parte de Europa interpretando sus canciones hasta acabar publicando dos preciosos discos: el primero The Word I never say era un EP de cuatro canciones , que aún puede encontrarse de casualidad en alguna tienda.

 

El segundo ( Don’t give up, que incluye un hermoso libreto de influencia fauvista) se publicó el pasado febrero y sencillamente es inencontrable salvo en la página web de Serra: ni Fnaques ni amazones saben siquiera que existe, allí donde pululan por el contrario todo tipo de productos infectos ( y contagiosos) de los que hablaremos próximamente.
Escuchando cualquiera de sus canciones es inevitable recordar a todos los grandes que vinieron antes que él y cuyas influencias reconoce abiertamente: de James Taylor a Graham Nash , de Josh Rouse al inevitable Rufus ( Wainwright). De éste Jacobo aprecia especialmente aquel maravilloso Poses donde se incluía One Man Guy , cantada con el apoyo vocal de su hermana Martha, y que sin duda alguna es una de las canciones más perfectas escrita en los últimos 20 años ( no es pasión de padre, sino de Nick Hornby que la incluye en sus 31 songs).
Con esas referencias es más comprensible ese nivel de exquisitez que despliega en cualquiera de las catorce canciones que lleva publicadas, desde Word I never say hasta Fly away con la que se cierra su último disco, y cuyo estilo puedo pasar del folk británico al country alternativo, del pop más beatleiano a suaves toques de jazz. No en vano Serra se atreve a tocar con la acústica nada menos que aquella maravilla llamada I fall in love so easily de Chet Baker.
De banda de acompañamiento en su gira de presentación de Don’t give up (que aún no ha terminado), se ha llevado a la gente que acompaña habitualmente a otro peso pesado, Jero Romero, es decir Amable Rodríguez en la guitarra, Alfonso Ferrer en el bajo y Nacho García en la batería. Para los que viven en Madrid tendrán pronto la oportunidad de verle el 4 de septiembre en el Victoria Summer Acoustic Concerts en el Invernadero.
Posiblemente en otro país Jacobo acapararía entrevistas y promociones. Aquí salvo la imprescindible Radio 3,su música apenas ha tenido repercusión. Hasta el punto de que sus discos no se encuentran. Jacobo Serra. Un genio invisible

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Americana, canciones, folk, indie, pop. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s