Sukierae: un album como los de antes

jeff-tweedy-30-09-14

Ya hablamos del nuevo disco de Jeff Tweedy antes de que saliera al mercado. Parecía una digresión más del tipo de Chicago , un pequeño capricho que se toma para ayudar a su niño en su incipiente carrera musical. Pero aunque el autohomenaje familiar está bien presente en el disco ( al menos en la versión en vinilo , llena de fotografías de los churumbeles como si fuera una versión alternativa de Boyhood), una vez más Tweedy padre demuestra que es incapaz de hacer las cosas a medias.
Sukierae se extiende a lo largo de 20 canciones y nada menos que 72 minutos. Por lo que para apreciarlo en condiciones se necesita un viaje medianamente largo o sentarse tranquilamente como el que va a ver una película de Woody Allen ( por la duración).
Lo que hay detrás de este disco es un talento para la composición tan prolífico como brillante, junto a mucha reflexión personal sobre la angustia que genera la enfermedad de alguien con quien compartes mucho: porque Sukirae está dedicada a la pareja de Jeff y madre de Spencer, peleando en estos años con un linfoma, cuya suerte nadie conoce.
Como escribe en la impresionante Where my love:
“I want to watch you growing old and dumb
I want to see what you and I become
City arrow a mountain flame
I want tob born just the same
Where all my love has gone”
Tweedy ya había advertido después de la gira de The Whole Love que tenía cerca de cien canciones compuestas esperando su turno. No está claro por qué razón optó por sacarlo en formato familiar y no Wilco. En una entrevista a The Atlantic hablaba de que éste es la conjunción de seis personalidades diferentes a la hora de terminar, pulir y granar las canciones, y no solo el punto de vista de Tweedy por mucho que él sea el patrón de la chalupa. Pero quizá algo tenga que ver la forma en que surgieron las canciones, mucho más cercanas al momento vital que atraviesa que aun simple interés en producir canciones.
Aunque muchas de las canciones son muy fáciles de imaginar en un disco de Wilco: Low Key, con muchas referencias autobiográficas), Please don’t let me be so understood ( con claras referencias históricas), World away, Nobody dies anymore….La mayor parte de los temas han ido surgiendo a lo largo de estos años en cualquier sitio, grabados de mala manera en el iphone de Tweedy ( como señala en Honey combed), rescatados de viejos cortes arrinconados desde la época de Being There. Canciones construidas a partir de su acústica , en la que según iba pasando el tiempo , se añadía tímidamente la batería inicíática de su hijo Spencer
Hace una semanas hablábamos en este blog de la forma de escuchar música, del largocamino recorrido desde el tiempo en que era el single la forma única de poder disfrutarlas, el largo viaje del album, incluso doble o triple, hasta acabar en la inmediatez y volatilidad del mp3. Como confesaba al Guardian Tweedy , otro anti diluviano, ha concebido Sukierae como un viejo album doble de vinilo, hecho para ser disfrutado con calma, en la tranquilidad de una tarde de domingo. Dos discos separados en dos fundas con sus letras impresas, diferentes en su concepción y estilo , preparados para ser degustados como dos platos diferentes, en función del momento, del etado de ánimo, del tiempo o de las ganas
Las obras maestras precisan de una disposición al disfrute a la que la música de usar y torar nunca podrá aspirar.

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