Discos que dejar a los nietos: Manassas

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Hablábamos ayer del último grupo de Stephen Stills, The Rides, el grupo  que el americano consideraba el grupo de blues que siempre había soñado. Pero hace mucho tiempo, allá por el año 1972, montó otro grupo legendario con el que grabó tres discos. Se llamaba Manassas, y le daba título la histórica ciudad de la guerra civil americana, y cuya estación sirvió de portada a su primer disco. Aquel trabajo es una de las joyas secretas de la historia de la música americana, que hoy casi nadie recuerda. Para la ocasión , Stills de nuevo se rodeó de una alineación de lujo: sus inseparables Dallas Taylor y Fussy Samuels en la base rítmica ( habituales en sus trabajos en solitario o con CSNY) , tres orfebres de sus respectivos instrumentos ( el violín de Byron Berlin, el pedal steel de al Perkins y la armónica de Sidney George) , el piano de Paul Harris y otra leyenda viva casi de su misma estatura: Chris Hillman, socio fundador de The Flying Burrito Brothers y The Birds ( posteriormente miembro de otro trío mítico, The Souther Hillman Furay Band).
Como los amigos de Stills se cuentan entre la aristocracia del género, invitó a tocar el bajo también a una de sus satánicas majestades, Bill Wyman.
No es un disco de country, aunque tenga aromas a ello en algún momento. Mezcla e integra con un especial acierto una gran base de blues ( su último corte se titula precisamente Blues man), con dosos equilibaradas de rock, bluegrass, cajun y hasta música latina ( Cuban bluegrass es el mejor ejemplo de la mezcolanza).

En aquellos lejanos tiempos en que no existían cedés ni mp3, el disco tenía un formato doble con cuatro caras temáticas. La primera era “the Raven”, una combinación de rock y ritmos caribeños; la segunda era “The Wilderness” donde dominaba el country y el bluegrass con maravillas como Colorado; en la tercera ( Considerer) exploraban el folk rock de postín con clásicos como It doesn’t matter; y acababa con un homenaje al rock’n roll y al blues con mención expresa a su amigo Hendrix y a otros dos figuras destacadas del santoral: Al Wilson y Duane Allman.
Un trabajo que para algunos se encuentra a la altura de un Exile on Main Street o el Being There
Cualquier otro músico hubiera vivido de las rentas de una maravilla semejante. Stills prefiere seguir abriendo trochas.

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