El disco es estático, la canción dinámica

“The thrill is gone
The thrill is gone away
The thrill is gone baby
The thrill is gone away
You know you done me wrong baby
And you’ll be sorry someday
The thrill is gone

It’s gone away from me
The thrill is gone baby
The thrill is gone away from me
Although I’ll still live on
But so lonely I’ll be”

The thrill is gone (Hawkins & Darnell)

Cuando un grupo o artista saca un disco las cosas cuenca volverán a ser igual. Es una pistola de un solo tiro: puedes acertar y publicar Blonde on blonde, The river o Yankee Hotel Foxtrot, o puedes hundirte antes de empezar o dilapidar tu reputación para siempre. Pasarán los años y volverán a interpretarse las canciones que contenía si merecen la pena, pero no evolucionará: quedará fijado como el cuadro en la pared, a la que acudirás con frecuencia solamente si te encanta.
Las canciones por el contrario evolucionan con el tiempo: ni se crean ( a menudo ya estaban flotando en el ambiente o en los acordes de otros, que se lo pregunten a Led Zeppelin y su Stairway to heaven), ni se destruyen, solo se transforman.
The thrill is gone fue compuesta por Roy Hawkins y Rick Darnell en 1951, e incluida en un single del primero. Fue un absoluto fracaso. Durmió en un cajón, la sepultó el polvo y casi veinte años después el siempre avispado BB King la metió entre sus seis cuerdas y la publicó en su Completaly well de 1969. Aquella colección se notas y acordes se había convertido en una obra maestra en la guitarra y la garganta del grandón de Mississippi, que supo sacarle todo el jugo que aquella fresa ofrecía a lo largo de cuarenta años. Pero un buen día la cogió Aretha y su voz, entre las cinco más grandes que existieron sobre la tierra, la volvió a dar otra envoltura, otro tempo mucho más tranquilo, pero también mucho más atormentado.
Joe Pass, del que hace poco se cumplió su aniversario, amaba profundamente la forma de tocar la guitarra de King; él, otro de los más grandes guitarristas de la historia, grabó con Ella Fizgerald, en los años 70 varios discos imprescindibles ( Take love easy, Again). El último de ellos, Speak Low incluye una curiosa versión en que Pass injerta en la clásica versión de The thrill is gone de Lew Brown y Ray Henderson ( uno de los temas favoritos de Chet Baker) , el esqueje de la canción de Hawkins y Parnell popularizada por BB King. El resultado es asombroso.
Una buena canción , pulida y coloreada por un maestro acaba convirtiéndose en una joya que otros alquimistas irán transformando: versión a versión, arreglo a arreglo. Mientras haya talento.

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