Lo mejor de 2016: Blues y Baladas, de Mehldau

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Que Brad Mehldau es uno de los mejores pianistas actuales poca gente lo discute; a pesar de no haber llegado aún a los 50, ha ido construyendo un puente entre dos mundos: a un lado la más exigente capacidad técnica y artística de acuerdo a los cánones tradicionales del jazz; del otro el mundo en el que nació , la atmósfera en la que creció y maduró cualquier persona de menos de 50 años interesada por la música: el rock, la música negra y sus múltiples derivadas. En esos puentes que él construye distorsiona como nadie las melodías que nos identifican las canciones para convertirlas en algo nuevo, ya sea un tema de Cole Porter o de Nirvana.

Este año no tenía suficiente con hacer un gran disco, a la altura de lo que nos tiene acostumbrados, sino que en aras de su desmedida ambición se ha permitido el lujo de regalarnos dos.

El primero es una colaboración a cuatro manos con otro talento de su mismo generación, el saxofonista Joshua Redman, con el que además ha estado girando por ahí como una peonza. Los dos construyeron Nearness, una muestra de virtuosismo que comienza con una impresionante versión nada menos que del Ornitology de Parker.

Pero por si hiciera falta demostrar que aún podía dar otra vuelta de tuerca, se le ocurrió reunirse de nuevo con sus compañeros Jeff Ballard y larry Grenadier para producir este disco de baladas y blues, en el que blues propiamente dichos hay pocos, pero en el que el espíritu del blues se derrama por los costados.

Como es constante en todo el disco , Since I fell for you el estándar de Buddy Johnson es tomado con cuidado por el trío de Mehldau para ir estirando sus compases como si fuera una goma elástica, donde cada vuelta es siempre diferente y envolvente;, y al cabo del rato acabas por perderte en sus malabarismos sin saber exactamente donde estás ni a donde te diriges ( o mejor, te dirigen).

Si sus versiones de clásicos como These Foolish thing de Maschwitz y Stratchey , Cheryl de Bird o I concentrate on you de Cole Porter son sencillamente grandiosas, es el final del disco,con dos clásicos “beatleianos”, primero el I love her y después el My Valentine de McCartney, donde uno comprueba hasta donde puede llegar Mehldau cuando quiere jugar con una canción.

Y contigo también: I love her puede quedarse horas flotando por tu cerebro.

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4 respuestas a Lo mejor de 2016: Blues y Baladas, de Mehldau

  1. Sir Josard de L'Aubregnan dijo:

    ¿Sabes que Sir Josard y Mr. Vozde tienen entradas para ver a Mehldau / Ballard/ Grenadier, el mes que viene en Madrid?

  2. Rafael del Pino dijo:

    Aunque personalmente me asombra la complicidad con Joshua Redman en Nearness, magníficos ambos discos. Mehldau en “estado de gracia”, ajeno a reconcentrados e inútiles tormentos, valedor de la posesión compartida entre compañeros de viaje. Valga de muestra el concierto de este pasado verano en San Sebastián junto a John Scofield y Mark Guiliana

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