El ladrón de almas


En los años 80 Escocia se convirtió en un pródigo predio de música sensible, fabricada al amor del fuego y quizá del whiskey por una generación excepcional de orfebres. Así aparecieron grupos como Aztec Camera de la mano del exquisito Roddy Frame, Teenage Fanclub (siempre adorados en este blog), Jesus and Mary Chain, los descomunales The Blue Nile, Belle and Sebastian y su Arab Strap, Deacon Blue ( en honor de Steely Dan) por poner solo algunos ejemplos. Del Amitri fue otro de aquella camada. El grupo capitaneado por Justin Currie con la cómplice colaboración de Iain Harvie a las guitarras dejó para la historia una serie de excelentes discos en la transición de los 80 a los 90, en especial aquella tacada formada por Waking Hours, Change everything ( quizá su obra maestra) o Twisted en 1995. Después prácticamente nada, aunque formalmente no llegaron a separarse definitivamente.
Tras algunos entretenimientos con artistas de soul y sus colaboraciones con grupos como la banda de folk Blazin’ Fiddles o la Kevin McDermott Orchestra, Justin Currie inició una carrera en solitario llena de la misma sensibilidad y elegancia que prodigaba en Del Amitri. Su primer disco  What is the love for ya era una declaración de intenciones del mismos título. Desde entonces, de forma casi tan regular como un metrónomo, cada tres años de media, alumbra una nueva manifestación de su talento, oscuro y extraño y ligeramente melancólico: The great war, Lower reaches y ahora This is my Kingdom know, una exquisitez solo adquirible en formato mp3 hasta el momento.
Como explica él mismo, su reino es un extraño lugar rodeado de mares y aguas, en el que él es el rey y nos da la bienvenida a pesar de nuestras patéticas vidas:
Guess I got lucky
That God didn’t take me away
Administered to by flunkies
And baptised every day
But I think I’ve got it figured
I’ve fallen into hell somehow
So tell those vacant visitors
That this is my kingdom now

My name is God abre el album para dar idea de ante quien nos encontramos.
And I don’t need you my dears
I don’t need the hurting here
The murdering atmosphere –
My whole career undone
So, I don’t need anyone
Como podemos ir suponiendo estamos más cerca del Infierno que de ningún otro sitio, tal y como nos informa oportunamente en su página web.
Pero, sin embargo, esas trece impecables canciones con pequeños tesoros como Sydney Harbor Bridge, Failing to see, Crybabies o I’ll leave to you acaban siendo un bálsamo capaz de curar esas heridas que va dejando el tiempo, la ausencia o la culpa.
Si la semana pasada Myles Sanko “Save our souls”, esta semana toca que nos la roben. Pero sí ha de ser así mejor que lo haga Currie.
“ Silence in the house
balanced on the balcony
just a breath of wind could all
set it all tumbling free

look into my throat
whoever’s singing isn’t me
coz i’m a prisoner
of who all your listeners might be

coz my soul is stolen
taken in my shallow youth
and i’d love you all a lot
but hate if you mistook it for truth
my soul is stolen
i took it from a girl i knew
and i covered with it with trinkets
so that maybe you would think it was you

silence in the house
wherever can i be?
i’m on the rooftop calling
as all the souls are falling
like rain into the heart of me”

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