Canciones: lo que de verdad importa

tweedy togetner at last

 

 

“Broken hearts all around me, but I don’t feel a thing,”

Lost love. Jeff Tweedy

 

Hace unos días, escuchando con muy buenos amigos uno de los mejores discos de este siglo, Yankee Hotel Foxtrot, según comenzaron a sonar las primeras notas de Jesus etc rompimos a cantar a la vez. Y mi amigo Ales, con buen criterio, comentó que el disco será magnífico, con toda esa experimentación y reverberación que el disco tiene. Pero que al final, lo que importa , lo que nos emociona, son las canciones, y Jesus etc, es eso por encima de todo, una maravillosa canción.
Como si nos hubiera estado oyendo desde el escenario imaginario que siempre existe detrás de cada disco, ya sea en formato LP, Cd o mp ( o cualquier otra combinación de letras), escucho hoy con luces apagadas Together at last, el último disco de Jeff Tweedy: un disco “apagado” en su portada, en la que sólo se percibe una silueta, apenas iluminada por algunos focos, la silueta de un tipo que ha acabado convirtiendo su imagen en casi inconfundible gracias a ese extraño sombrero que gasta.
Un precioso disco amarillo, sin trampa ni cartón: sólo su voz, su guitarra y una armónica en algunos temas. Y no hace falta más que escucharlo una vez para comprobar que bajo esa apariencia de canciones complicadas, llenas de ruidos y virtuosismos , lo que subyace es pura y simplemente canciones, que sólo uno aprecia en toda su hermosura cuando están desnudas.
Por ejemplo Dawned on me, esa canción de The whole love que en ese disco suponía todo un despliegue pirotécnico; o el In the future age del Summerteeth, al que saca sonidos evocadores con su guitarra empastillada. Y por supuesto esas dos canciones del Yankee,… en que uno queda atrapado en sus juegos de manos, cuando por debajo discurren dos espléndidas canciones: I am trying to break your heart o Ashes of American Flags.
Y aprecio todo lo que puede dar de sí Hummingbird sólo con una guitarra y un silbido, lo diferente que puede llegar a sonar una canción como I ‘m always in love (también del alambicado Summerteeth) cuando sólo suena su melodía, o la emocionante que sigue siendo escuchar Sky blue sky.
Together at last quizá no aporta nada que un aficionado a Wilco no conozca ya. Salvo quizá esto: que por debajo de esa parafernalia de ruidos lo que existe habitualmente son buenas canciones.
Lo que de verdad importa.
“Windows open and raining in a room yellow, blue, gold and gray
The drunks were ricocheting
The old buildings downtown empty so long ago
Windows broken and dreaming
So happy to leave what was a home
With the sky blue sky, this ride in time wouldn’t seem so bad to me now”

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