17 discos de 2017 (del 2 al 5)

2.- Don Bryant. Don’t give it up on love.

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De la historia de este hombre y de este disco ya hablamos en su día. Han hecho falta cuatro décadas, los correspondientes años de olvido, y la enfermedad de su mujer, la grandiosa Ann Pebbles, para poder disfrutar de esta pequeña joya. Soul de siempre cantado como nunca.

3.- Neil Young . Hitchhiker

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El mochilero autoestopista tenia entonces 30 años. Una noche llegó a los Indigo Ranch Studios desde Malibú y grabó diez canciones. Aquel proyecto se perdió en la niebla, pero no en la memoria: esas diez canciones pasaron a formar parte de algunos de los más excelsos discos de Neil Young, desde Comes a Time a Rust never sleeps. Ahora por vez primera, se publican como una vieja foto encontrado en algún viejo álbum encontrado en el desván: y como ocurría en el disco de este año de Jeff Tweedy puede comprobarse que la belleza de esas canciones no eran consecuencia de los arreglos, los músicos, la producción;tampoco consecuencia de la cocaína, la maría y las cervezas que aderezaron su grabación; en sí mismas eran ya portentosas, y ( por eso me parecen especialmente reseñable) conformaban una entidad integral como disco.

4.- Paul Weller.A kind revolution

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Quizá solo el indescriptible Van Morrison está a la altura de este hombre en capacidad productiva. Mientras el primero rumia una y otra vez por los predios del soul, el blues, el jazz o la música celta, Weller no deja estilo sin explorar pero regresando casi siempre a sus viejas querencias al soul americano o británico. El problema que tienen estos genios eso que, a base de escucharlos y acostumbrarlos a su talento, acabamos sin apreciar lo que esta gente regala casi cada año. Aquí hay rastros de Ray Charles, Robert Wyatt o Nick Cave pero de la forma y manera que solo Weller puede hacer.

5.- Joe Henry. Thrum

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“Una vez coloqué mi dedo sobre tus labios, como si fuera una Biblia escrita en braille”. Bastaría este verso para convertir a Thrum en algo imprescindible, si no fuera porque el disco del prestigioso productor, cuñado de Madonna y padre de Levon Henry ( quien toca aquí todo tipo de vientos), encierra en sus dos discos de vinilos más tesoros que los que encontró John Silver. Henry es uno de los mejores productores de la actualidad, pero a la vez un compositor excepcional cuyas dotes para la escritura se han visto multiplicadas por la influencia de algunos clásicos, desde Walt Whitmaan a Rilke. Solo así puede entenderse algo tan hermoso como este verso: “our future writ out on the walls of the past, in the blood of the forgotten song”. Nuestro futuro escribirá su mandato en las paredes del pasado, en la sangre de canciones olvidadas”.

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17 discos de 2017 ( del 6 al 11)

6.- Rhiannon Giddens.Freedom Highway

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Ya hablamos de su primer disco, el interesante Tomorrow is my turno después de dejar Carolina Chocolate Drops y formar parte de aquella magnífica experiencia impulsada por Costello llamada The New Basement Tapes a partir de algunos de los retales encontrados en algún cajón de Bob Dylan. Freedom Highway supone un paso más allá, otro de los discos que ( como el de Jazzmeia Horn) revisa nada menos que la historia americana contra el racismo, desde las canciones en los tiempos de la esclavitud al nacimiento del blues, o la lucha por los derechos civiles de los años 60. No es (solo) un disco reivindicativo; es una revisión histórica porque como ella misma comenta “ la historia es mi mejor profesora”. A partir de ello y apoyado en una base percusiva contundente, el juego de su banjo y su preciosa voz teje un viaje por dos siglos de opresión e injusticia. Para muestra de su poderío nada mejor que escuchar su Better get it rght the first time

7.- Lapido. El alma dormida

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Año de poderosos regresos de ilustres veteranos, como el del antiguo líder de los Enemigos Josele Santiago, o el nuevo de Lapido tras el paréntesis del retronó de los 091. Ya hablamos de él en su momento; de los discos que se aprecia más con cada audición.

8.- Jamie Saft, Steve Swallow, and Bobby Previte with Iggy Pop. Lonesome road

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Una de las extravagancias del año. A la sombra de John Zorn se fue cuajando la trayectoria del pianista Jamie Saft quien foró su trío con un veterano sobradamente conocido, Steve Swallow y el baterista Bobby Previte. Bebieron en el abrevadero de tres ríos sagrados: Bob Dylain, Van Morrison, Bill Evans. Y puesto a pedir , le pidieron al Carcamal enfurecido, Mr Iggy Pop que pusiera su voz, perfectamente imperfecta en tres temas: el extraño cóctel funciona y constituye una de los brebajes más sorprendentes del año.

9 Valerie June. The order of time

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Como en el caso de Giddens, Valerie June suponen una forma diferente de crear música a partir de la raíz , el tallo y las hojas de la música negra: aquí se encuentra folk, blues, góspel, country y rock ,y hasta música tuareg, pero sobre todo una voz inconfundible y una forma única de componer y cantar canciones. La chica de las serpientes en el pelo nos regaló algunas de las canciones más bellas del año ( Astral Plane, Just in time o el maravilloso soul de Got Soul)

10.- Mount Eerie. A crow look at me.

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Ya hablamos de él. Probablemente el disco más triste del año, que esconde todo el dolor del mundo. Más que un disco sobre la pérdida es un reflejo del recuerdo de la pérdida, de cómo se desvanece y la lucha desesperada por evitarlo. Un nudo en la garganta

11.- Ryan Adams. Prisoner

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Con el Turn out the light de Julien Baker o el Capacity de Big Thief otro de los discos de desamor del año. Si lo profiero a los otros dos ( tan buenos como éste) es porque el de Adams no te lleva a quererte meterte en la cama para lamerte las heridas y lamentar tu desgracia. .”Libera mi corazón que alguien lo cerró con llave” canta en Prisoner el atromentado Adams:”Clock don’t know what your memories do, They’re stacking up beside the bed, I count ‘em every night inside my head”. Afortunadamente, cuando no había salida nos salvaron las guitarras.

 

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17 discos de 2017 ( del 12 al 17)

Siempre es difícil elegir discos. Nada más presuntuoso que elegir lo mejor de un año, sabiendo con certezza que se habrán olvidado muchos y otros los conocerás años después. Pero éstos son, al menos, entretenidos.

12.- Colorama. Some things just take time.

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Algunas cosas llevan su tiempo, y el hombre-orquesta que responde al nombre de Canwin Ellis se ha tomado diez años para elaborar su último trabajo, el séptimo del grupo. Sin duda lleva tiempo elaborar un disco tan preciosista como éste, compuesto con calma y reflexión, bajo la sabia mirada de Edwyn Collins, en el que se interna en las profundidades del bosque del folk más intimista, abandonando las carretas de la psicodelia, el pop ensoñador y demás hierbas por las que anduvo vagabundeando. Por el contrario, el aroma a la buena música americana de siempre impregna todas y cada una de las 11 canciones del disco, como en la majestuosa In your memory, la declaración de amor un minero. Un trabajo para mañanas de invierno recién llovidas (como la preciosa It’s not you).

13.Cecile McLorin Salvant. Dreams and Daggers

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Esta joven mujer ha ido subiendo peldaños hasta encaramarse posiblemente en la primera posición del jazz vocal, no solo por su perfeccionismo y voz, sino de forma especial por su originalidad a la hora de interpretar canciones que se han escuchado mil veces. No hay más que escuchar la versión que realiza aquí del Mad about a boy de Nina Simone o la delicadeza de I Somehow I never could believe de Kurz Wile. Una voz que no brillaría igual sin el piano de Aaron Diehl y que repasa en esta grabación en vivo una buena muestra del cancionero americano, desde Gerswhin al propio Weill.

14.- Van Morrison. Versatile

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Un tipo capaz de publicar dos discos en 3 meses con 70 años merece estar entre lo mejor del año; si encima se llama Van Morrison la referencia es obligada sin abrir el disco. Pero es que además tanto Versatile como Roll with the punches son dos grandes discos, aunque predominen en ellos versiones de viejos clásicos del blues ( en el primero) y el jazz ( en el segundo) . Bien es cierto que el repertorio del viejo gruñón es tan amplio que el principal artista versioneado es…él mismo.

15- Aromanticism.- Moses Sumney

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¿Es imaginable un mundo sin amor? Sumney lo describe a través de su falsete acompañado de otro de las figuras del año, el bajista Thundercat en el que constituye su primer disco en solitario. El pavo no está exento en cualquier caso de morro al señalar que se siente incapaz de devolver amor para, a la vez, sentir desesperadamente la necesidad de recibirlo. Vaya argucia… Pero al margen de ello, y si se busca un disco hermoso para escuchar solo, ésta es una de las mejores opciones del año. Un disco fuera de cualquier romanticismo pero profundamente romántico…si ello es posible.

16.-Thundercat. Drunk

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Con una portada tan estrafalaria como su autor, en la que parece un cocodrilo apostado para zamparse ñu inocente, el bajista de moda, al que se disputan desde Kendrick Lamar a Kamasi Washington ha hecho su particular reinter`retación de la música de raíces negras de los 80, del soul al funky, recurriendo a una variponta ristra de secuaces entre los que se encuentra el propio Lamar, Pharrell Williams o Kenny Loggins y Michael McDonald ( el viejo líder de los Doobie Brothers). Un desparrame

17.- Jazzmeia Horn. A Social Call

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El disco de Jazzmeia supone el descubrimiento de una cantante prodigiosa de la que se puede esperar mucho en el futuro. Vale de ejemplo su tema “Afro Blue/Eye see You/Wade in the wáter”,más de 13 minutos de lamento, rabia y reivindicación, puesto que este disco va, por si no se repara en las letras, de una enfurecida denuncia de la situación social en Estados Unidos, donde retroceden a marchas forzadas los avances que tanto costó alcanzar: un tema en que se alternan cantos tribales africanos con otros de tribus nativoamericanos, aderezado con ruidos callejeros y sirenas de policía . Bajo la sombra de Betty Carter, Horn reinterpreta viejos estándares del góspel y el soul con una mirada actual, no solo en la forma de cantar (donde la influencia de Erikha Badu es notoria) sino sobre todo en la lamentable persistencia de los mismos problemas de entonces.

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Lo mejor de 2017: Reediciones ( 2ª parte)

 

6.- Radiohead. OK Computer OKNOTOK 1997-2017

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Ok Computer, el tercer disco de Radiohead es ya un clásico que forma parte del joyero de la música contemporánea de cualquier estilo. Para conmemorarlos el grupo de Thom Yorke tiró la casa por la ventana con una edición de lujo de hermoso vinilo azul, en que junto a las canciones originales remasterizadas se incluyen algunas otras no previamente incluidas en disco, aunque hayan sido regularmente tocadas en sus conciertos. Basta escuchar Lift para entender ante qué nos encontramos.

7.- Prince. Purple rain

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Poco más de un año después de su muerte se reedita quizá una de sus obras maestras acompañada de rarezas varias y completamente remasterizada en la versión que él mismo supervisó en 2015: al escucharlo de nuevo se comprueba que todos los que vinieron detrás ( incluido el citado D’Angelo) no dejan de ser discípulos del maestro de alcoba envuelto en satén: “ escucha el sonido de tu alma, hermano” mientras cae la lluvia púrpura.

8.- REM: Automatic for the people

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Otro ejemplo de grupo y disco germinal del que brotaron mil y uno esquejes. Buena parte de la música y de los grupos que alcanzaron éxito, dinero y alabanzas en la década pasada nacieron aquí. Asombra que no metieran en aquel trabajo algunas de las canciones que se incluyen en esta versión para el derroche,  como por ejemplo Devil Rides backward. Además de la versión original incluye la interpretación de los temas en vivo, y una versión en demo de las mismas.

9.- The Smiths: The Queen is dead

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Otra obra maestra del pop británico  que sse reedita en una caja de fanfarria solo al alcance de millonarios ( cerca de 100 euros la broma). Pero siempre queda la alternativa cutre de irse al Spotify o desempolvar aquel disco original, cuando comenzaban a extinguirse los vinilos. Porque , ¿Cómo olvidar aquel cementerio donde entramos acompañados de Yeats y Keats para cantar aquello  de “So we go inside and we gravely read the stones, All those people, all those lives, Where are they now?”

10.- Van Morrison. It’s too late to stop it now II, III y IV

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No content con sacar dos discos de material Nuevo con un par de meses tan solo de diferencia el Irascible saca del bombín lo que ha dado en llamar los volúmenes II, III y IV de It’s to late to stop now y que no son otra cosa que grabaciones de aquella primera época ( observen como la voz no había adquirido ese toque añejo de los grandes reservas): el mítico Troubadour de Los Angeles (nido de la música de la costa oeste), el santa Monica y el rainbow son los escenarios de este despliegue de poderío de un tipo en el que caben siete vidas de soul, rock y música celta. Se acompañaba entonces de la Caledonia Soul Orchestra del fabuloso John Platania, y en el repertorio no faltan tampoco versiones de sus sagrados maestros como Sam Cooke o Ray Charles. Además de propina, un DVD. El cascarrabias anda espléndido.

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Lo mejor de 2017: Reediciones ( 1ª parte)

Si uno recuerda lo publicado en 2017 le vienen a la cabeza un puñado de estupendos discos. Pero su valoración palidece bastante si se comete el error de revisar las reediciones de viejos discos que se publicaron en el mismo periodo; sin duda en los años en que se publicaron aquellos discos que hoy se resucitan también se publicaron mediocridades; pero a la vez al ponerlos frente a frente, uno puede apreciar mejor la diferencia entre una obra maestra y un buen disco.
Una nota sobre reediciones: el valor de una de ellas no solo reside en la calidad de lo que incluía en ese viejo original; si fuera así estaríamos permanentemente recordando los discos del pasado. Para que una reedición sea valiosa debería aportar algo nuevo que enriquece aquella grabación original, ya sea su regrabación, su relectura o su complementación con otras aportaciones que permiten entenderlo.
En esta entrada van las cinco primeras reediciones que no se deberían ignorar. Son tan buenos que no es posible establecer un ranking. Así que por riguroso orden alfabético ahí van.
Problema: los precios de algunas reediciones son a menudo tan abusivos que solo quedan al alcance de millonarios.

1.Beatles. Sgt Pepper Lonely Heart Club Band

beatles
No hay mucho más que decir del disco que habitualmente suele ser señalado en muchas clasificaciones como el mejor de la historia de la música popular. Aunque ello sea mucho más que discutible no cabe duda de que es una obra maestra, posiblemente superado incluso por otros trabajos de la banda. La edición de cuatro discos aporta tomas alternativas, grabaciones en los estudios y algunas tomas inéditas, al margen de que permite disfrutar de una nueva versión realizada por el hijo de George Martin y que intenta reproducir en estéreo la atmósfera de las tomas en mono.
Resulta muy interesante comparar las dos; y de postre escuchar el divertimento de la versión íntegra del disco que realiza el británico Django Bates, en Saluting Sgt. Pepper.

2. Chris Bell. I am the cosmos

chris bell
El patito feo de Big Star compuso esta barbaridad de canciones a las que nadie hizo caso durante décadas, y que llevan como título genérico el del único single de Chris Bell que fue publicado en buena medida gracias a su compañero de grupo y a la vez rival, Alex Chilton: “Every night I tell myself I am the cosmos, I am the wind, but that don’t get you back again”.
Una maravilla de un tipo atormentado que se fue demasiado pronto.
3.- The Frank Cunimondo Trio introducing Lynn Marino.
Ya hablamos en su momento de esta maravilla que descubrimos gracias a Pepe de Marcapasos; un pianista olvidado y una mujer que entonces era poco más que una adolescente y cantaba como una diosa.

frank cunimomdo

4.- Thelonious Monk. Les Liaisons Dangereuses 1960

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Al maestro le encargaron en 1959 que compusiera la banda sonora de una película de Roger Vadim ( et Dieu crea la famme)que imaginamos basada en la obra de Choderlos de Laclos. La película era suficientemente lasciva ( algo normal conociendo la obra de Laclos y las tendencias de Vadim) como para escandalizar a la audiencia de la época. De la grabación de aquel lejano día en Nueva York, increíblemente solo seleccionaron para la banda sonora una de las tomas de Pannonica. Como a pesar de todo los duendes existen, llega ahora esas grabaciones íntegras del monstruo acompañado de Charlie Rouse, Sam Jones, Art Taylor y Barney Wilen.
Maravilloso.

5.- D’ Angelo. Brown Sugar

dangelo
El rey del soul de alcoba, ha decidido reeditar su obra maestra (con permiso de su Black Messiah) invitando a un buen puñado de secuaces, muchos de los cuales siguieron sus pasos: Dodge, AZ, Carl McIntosh,…
Una estupenda oportunidad de volver a escuchar uno de los mejores discos del soul de las últimas décadas.

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Los últimos de una estirpe heroica

joplin

Hey, do you like to dream of what could have been?”
Picture You. The Amazing.2015

Desde hace más años de los que tenemos recuerdo, cada navidad nos reunimos un día para recorrer las tiendas de discos de nuestra ciudad en busca de joyas desconocidas. Durante todo este tiempo la música pasó del vinilo al cd, del cd al mp3, para regresar de nuevo al vinilo: si hace una década era yo el que volvía a menudo con las manos vacías, despreciado por antiguo en mi tozudez por buscar viejos LPs, ahora son mis amigos (los que abandonaron su plato y guardan como reliquias sus viejos discos en el trastero junto a regalos de alguna tía loca), los que se ven relegados a curiosear en cuatro cajones, ante el renacimiento del viejo vinilo de sus cenizas, transmutado en objeto de deseo de vistosos colores.
Hasta en las tiendas mercenarias, los grandes almacenes como la FNAC donde el dependiente te pregunta ¿Van… qué? Cuando preguntas por el Versatile de Van Morrison, la sección de vinilos ha ido creciendo hasta competir con la sección de Cds, menguante conforme pasan los años.
Y Qué Viva Joplin heredó las deudas y miserias de una tienda que fue emblemática en Madrid, Tony Martin, donde compré mis primeros discos hace casi 40 años. Como recuerda su actual dueña en los años de gloria de finales de los 80 la gente esperaba en la puerta a que saliera alguien para poder entrar; poco más y hubieran tenido que contratar un matón para la puerta. Hoy la tienda, perfectamente insonorizada desde su apertura allá por 1976, está vacía. Pero contra viento y marea, pleitos varios, y una época que desprecia la vieja costumbre de comprar música ha vuelto a rellenar sus anaqueles de tesoros antiguos ( ¿Quién compra hoy en día discos de Ritchie Furay?) y las últimas novedades en 180 gramos de vinilo remasterizado. Hay esperanza.En sus paredes cuelgan fotos en riguroso blanco y negro de Jim Morrison, un Neil Young casi adolescente, y algo más mayor con sus tres compañeros de fechorías, Tom Petty, Miles Davis hablando con John Coltrane, Jackson Browne, JD Souther, Henley, Meisner, Leadon y Frey muertos en la puerta de un saloon, Aretha y Ray Charles, John Foggerty encantado de sí mismo, Dan Fogelberg y Tim Weisberg antes de hacerse gemelos de madres diferentes, los Stones a pesar de su medio milenio de edad si sumamos la edad de todos sus miembros, Billie Holiday y su mirada de tristeza infinita, y por supuesto la reina del local. la eterna Janis.
Dice su dueña que cualquiera de ellos es completamente reconocible cuando lo escuchas en un bar, un ascensor, la sala de espera de un dentista… Y en cambio la música que hoy se escucha a todas horas, en cualquier sitio, es una amalgama de difícil diferenciación, indistinguible, previsible, prescindible…
Cada año que pasa cuando salimos de Radio City apenas quinientos metros más al este de Que viva Joplin comprobamos que cada año son menos los discos que reconocemos, los grupos que nos suenan, salvo si ese año hay buena cosecha de reediciones de los viejos discos de hace 30 años. Una señal evidente de que nos hacemos viejos.
Pero escucho por los altavoces de la tienda de Jesús algo que me parece a la vez muy viejo y muy nuevo: donde se encuentra buena parte de lo que me gusta desde que tengo conciencia, y mucho de lo que intuyo me gustará en el futuro. Es Picture You el disco de 2015 de The Amazing, el grupo sueco que constituye a la vez uno de los heterónimos musicales de Christoffer Gunrup, la mitad de aquel dúo sueco que se llamó ¡Granada¡
Y al salir con el último tesoro arrebatado de las manos del propio Jesús no puedo por menos de agradecer a algún extraño dios la existencia de gente como Jesús, la infatigable de Joplin, Pepe y Lola de Marcapasos…gente que ama lo que vende, que enseña y alimenta, los últimos de una estirpe heroica. Los que nos han hecho mejores y más felices de lo que hubiéramos sido sin su sabiduría y su música.

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Lapido: inventando recuerdos

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“Lo dejó escrito al hacer testamento: las espinas son para el que cuida el rosal
todos los pétalos se los llevará el viento. Creedlo como si fuera verdad”
Creeedlo como si fuera verdad. Lapido.2017

Nadie puede decir que Lapido no lo hubiera avisado; el poeta de la desolación, lleva más de una década y media docena de discos alertando de que las reservas de esperanza están a punto de agotarse. Y pese a todo, no ceja en su particular denuncia, embutido en su oscura vestimenta y con su aire entre tímido y orgulloso.
Pocos discos más demoledores se han publicado en los últimos años,en letra y ambiente, que su último trabajo, el magnífico el Alma dormida (que imagino inspirada en aquel poema de Jorge Manrique,) no muy diferente en su tono que previas admoniciones como Formas de matar el tiempo, De sombras y sueños o Cartografía, uno de los discos de la década pasada.
Baste señalar las letras con las que comienza ¡Cuidado¡:
“Los letreros luminosos que hay en medio del desierto
Anuncian que el futuro abre puertas al amanecer
Creo que perdí las gafas para ver el lado bueno
El vaso medio lleno y el oasis donde quiera que esté”
El sábado último apareció en la Sala El Tren para presentar en sociedad el trabajo acompañado de su particular guardia pretoriana, Victor Sánchez en la otra guitarra, Raúl Bernal en los teclados y Popi González a la batería.
El repertorio de Lapido, cada vez más inabarcable, permite dos formas de degustación: una sosegada en el salón de tu casa, percibiendo la sutileza de letras y arreglos inevitablemente pesimistas, y otra especialmente adecuada para experimentar en garitos de sonido oscuro y contundente, el que transmite una banda de rock’n roll perfectamente engrasada. En ésta última es fácil dejarse llevar por su potencia y precisión sonora, ideal para cantar, gritar y bailar…en medio de una inmensa tristeza.
Es difícil decir cuál es más fiable, puesto que tanto una como otra nunca defrauda, dos formas de expresión distintas, una única forma de desencanto.
Por supuesto tuvieron una especial presencia las canciones del último disco, pero nuestro especial hombre de negro del panorama musical nunca olvida todos y cada uno de sus esfuerzos: así fueron entrelazándose, como en aquellos llaveros que se construían con cintas de plástico de colores cuando yo era pequeño, las nuevas adquisiciones del joyero ( La versión oficial, Como si fuera verdad), con los añejos destilados de la bodega ( La antesala del dolor, Luz de ciudades en llamas, El ángulo muerto).
Dos horas largas de poderoso despliegue, con dos momentos difíciles de olvidar: el demoledor cierre de Cuando el ángel decida volver ( “cuando el tren llegue al anochecer no habrá música de bienvenida, esfumada la esperanza y apagadas las colilla…”) y la versión personal de una de las canciones que forman ya parte de lo mejor de la historia de la música española: Algo me aleja de ti, aquel tema cuya letra su amigo Quique González olvidó cuando la interpretó en el mismo garito ante el propio Lapido hace ya unos cuantos años.
No es posible que cuando escuchas en directo a alguien que esconde en su arsenal tanta y tan variada munición, no se te clave una espina al comprobar que no interpretó ese tema para ti imprescindible. En este caso uno humildemente echó en falta la canción con la que cierra su último disco, En la escalera de incendios, un compendio de sabiduría sintetizada en seis renglones:
“Cajas en las que guardé el eco de tu voz y lluvias de enero
Cajas en las que dejé agonizar palabras que nunca escribí
Humo antiguo, retales de tiempo
Fragmentos de un resplandor
Falsifico el futuro después de inventar…recuerdos”

Siguen siendo imprescindibles los que llevan años alertando de la espantosa desnudez y decrepitud del Emperador.

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