Conciertos de verano

ferreiro

ferreiro 2

Escucho accidentalmente la conversación de dos tipos de aspecto sospechoso mientras tomo una cerveza:

“-pues creo que al final iremos a ver a Iván Ferreiro.

– pero, ¿ y ese quien es?

-No tengo ni idea, pero no íbamos a ver a Wyoming”.

Los individuos en cuestión visten camisas de marca y bermudas finas; llevan pulserillas al estilo Moragas, pelo revuelto al viento y gafas de sol oscuras.

Ciertamente Iván Ferreiro tocó. Lo hizo con su hermano Amaro en el pazo de Cea: un hermoso lugar que reconvierte sus salones de bodas en garito de conciertos. Ya al acercarse sorprende la caravana de coches de lujo , que colapsan una apacible carretera rural; pero aún sorprende más la fauna que puebla el pazo y sus alrededores, más propia de una fiesta loca del príncipe Guillermo en Balmoral a escondidas de la reina madre: pavas con altas cuñas impropias para andar por la hierba con trajes de noche y pavos con toda su cola extendida al aire, en forma de elegantes chaquetas, vistosas bermudas y llaveros del boga que vale no menos de 80000 euros. De Ferreiro allá no hablaba casi nadie: algunos lo confundían con Coque Malla, otros con Dani martín. Los más enteraos comentaban que el año pasado no pudo salir al escenario de lo colocado que iba.

Y así, en ese bonito entorno, salió el pobre Iván a interpretar el repertorio, en compañía de su eterno compañero de fatigas. Casi desnudo: solo un pequeño órgano de parapeto, y la guitarra de Amaro para intentar protegerse de la avalncha de indocumentados.

A punto de sacar su nuevo disco, optó por recorrer su repertorio más clásico, escabulléndose de la celebérrima Tournedó hasta que solo le quedó esa bala.

Ya se sabe que el aprecio a la música es bastante incompatible con la mentalidad pijal que a lo sumo que lleva es a mezclar y confundir estilos, artistas y canciones. Allí en el interior de la caldera de la sala de bodas apenas se escuchaba a los hermanos Ferreiro, cuyas canciones llenas de susurros y matices, se sofocaban ante el incendio de conversaciones chillonas del pijerío molón.

En un momento pareció que Ferreiro iba a marcarse un Van Morrison y darse el piro a mitad del concierto. Pero profesional , aguantó como pudo aquel barullo de voces, risas y copas, mientras algunos pocos interesados se esforzaban en entender lo que los hermanos cantaban.

Unos días después, Ferreiro tocaba en el Naútico de San Vicente. Ya lo hemos comentado otras veces: en aquel destartalado bareto al borde del mar, los perros corretean por la playa y de tanto en cuanto se acercan al borde del escenario para cerciorarse de que les gusta el tema; los niños suben de la orilla con los cubos llenos de arena y algún que otro cangrejo. Y las abuelas del lugar se asoman a la valla a ver quien toca hoy: no hay cosas de alta gama, ni vestidos de noche; hay mucha cara guapa, pero también fea; joven pero también vieja. Por supuesto la gente conversa en bajo de sus cosas pero al artista , sea quien sea, grande o chico, conocido o neófito, se le ofrece respeto y atención por lo que tiene a bien contarnos.

No se hizo la miel para la boca del asno…ni los buenos conciertos para lerdos que no saben apreciarlos.

Arriba: Pazo de Cea ( Nigrán, Pontevedra)

Abao: Náutico de San Vicente ( Pontevedra)

nautico 1

nautico 2

Publicado en comciertos, Uncategorized | Deja un comentario

Taburete: una estrella ha nacido

taburete

 

“Estoy un poco cansado de locas. Pero las que no están locas, me aburren, y además me aburren muy rápido”

Willy, lider de Taburete

La escena musical española llevaba años esperando un nuevo mesías, ese tipo de grupazo que no aparece por los 40 principales, pero que cambia la vida para siempre a gente sensible: los que tomen el testigo de gente como los Nacha , o Radio Futura o los Cero. Sí, está Vetusta, pero se han convertido en algo ya desproporcionado, llenado día tras día palacios de deporte como si fueran los Rolling. No se trata de eso.

Afortunadamente nuestras oraciones han sido escuchadas y ya tenemos aquí la respuesta. Se llama Taburete. Sí, es cierto, el nombre da más la imagen del grupo sustituto de Parchís o la banda de acompañamiento de Teresa Rabal, o si nos ponemos trascendentes hasta de los Hombres G y su “stronzo di merda”. Pero hay que reconocer que un supergrupo ha nacido y no nos hemos dado cuenta. Liderando el grupo está nada menos que Willy Bárcenas, un tipo de una sola pieza que tangencialmente es hijo del señor Bárcenas, jefe del casino llamado PéPé. A la caja anda otro monstruo musical, Antón Carreño, nieto también tangencial del no menos tangencial Gerardo Díaz Ferrán, ex Presidente de la CEOE y arruinador profesional de Marsans. Willy Bárcenas , en una inenarrable entrevista en El Pais Tentaciones ( medio que les dedica diez veces más espacio que a a Neil Young), insiste en que es coincidencia absoluta esta circunstancia: simplemente el nieto le pidió tocar el cajón y él ( a pesar de su aureola de divo) le dijo: vamos p’allá. De hecho insiste que su padre y el abuelo Ferrán solo coinciden en la cárcel en misa ( deben ser los únicos comulgantes). El resto del grupazo lo forman un urólogo de La Paz a la batería y su compañero de monitores en campamentos Guillermo Gracia. Como los Traveling Willburies vamos.

Willy tiene una sólida base musical construida en tugurios de pro: el Iberia y el Tony 2, por ejemplo, que les inspiró para su temazo “Los amos del piano bar”. En esos antros hacían siempre de propina versiones de los grandes clásicos: mi limón mi limonero, o Noches de bohemia ( no de Queen, por dios¡¡¡). Sin embargo insiste en que su principal influencia es Extremoduro y que en directo suenan muy rockeros. Su música la autodefine como “electroshotis con toques new age” ( sic). Hace furor entre los niños que asisten a sus campamentos, pero también entre sus padres y abuelos. Entre sus mayores éxitos nadie olvidará “ El rubio de Barakaldo” en honor a Clemente y el himno a la desdichada Eurocopa, que se convirtió en hitazo del gran programa musical Punto Pelota.

Taburete presume de dedicarle una de sus mejores canciones a un falso cura, a quien conoció Willy en un bar de copas y y acabó maniatando a media familia, sobrecogedor episodio del que se libró tirándose en plancha como Sergio Ramos en los corners.

El Mick Jagger del barrio Salamanca , como buen lider de masas tiene un criterio fuerte para hablar de cualquier tema: por ejemplo, tiene algún amigo de izquierdas, es heterosexual pero acepta a los homosexuales ( ¡tiene hasta familiares¡) y hasta tuvo una novia podemita a la que le gustaba Malasaña pero le salía carísmo ir de copas. En eso tiene razón: es liarte con una podemita y reclamarte de inmediato salir todas las noches por esos bares del demonio. Por eso prefiere Willy quedarse en casa y “talarse” la botella él solo. También le sale a Willy muy caro la casa de Baqueira, algo grave para alguien como él que solo vive de los campamentos infantiles (¡¡¡) y de los conciertos del supergrupo.

Willy no sabe lo que es un hipster ( extraña especie que dios confunda) pero sí sabe que a su novia podemita ( la de los bares de Malasaña) no le gustaban nada.Lo que no se sabe si es bueno o malo.

Taburete tocó hace unos días en San Vicente. Una prueba más que el mundo musical español se rinde ante sus pies

Publicado en música, movida, Uncategorized | Deja un comentario

Música sin alcohol

bertinismo

Los efectos que está causando el bertinismo en nuestra sociedad superan cualquier previsión por exagerada que fuera. Programas absurdos , basura televisiva ha existido siempre; lo que es nuevo, sin embargo, es esa capacidad para impregnar la vida cotidiana de la gente y licuar lentamente su cerebro. A la manera de la aluminosis, se infiltra silenciosamente en el edificio de tu existencia y el día menos pensado todo tu edificio vital se derrumba.
Aparentemente es un programa blanco, inocente; un tipo campechano habla distendidamente espatarrado en un sofá con invitados que , salvo alguna excepción, parecen ser amigos íntimos. En su mayor parte representantes de la más rancia y apestosa especie que produce este país: cómicos lamentables, deportistas de escaso cerebro, músicos melifluos. Junto a ellos el lamentable artista, aspirante a corner, exhibe con orgullo su absoluta incompetencia para acercarse a la cocina y abrir siquiera una lata con dispositivo “abre fácil”, en medio de grandes risotadas con felones de similares habilidades.
Pero está pasando por alto un efecto aún más dañino para la salud: a la manera de cortinillas sonoras, el programa alterna los supuestos espacios de charlotada con versiones susurradas de viejos éxitos del pop de las últimas décadas. La música sirve a la vez para servir de fondo a los soliloquios del botarate protagonista al final del programa. Música gatuna , de esa que no molesta pero invade los tejidos y el mesénquima.
Hasta ahí no abría mayor problema. La calidad de la banda sonora televisiva ya se sabe cual es. La alarma surge cuando encuentras que en cada vez más restaurantes, pubs, dormitorios chill-out y demás lugares de esparcimiento y molicie, suena de fondo permanentemente ese ruido tóxico. Es más, he presenciado como hay gente que llega a preguntar al mesonero como se llama el disco en cuestión, porque según parece lo han estado buscando en Internet y no lo encuentran. Debe ser que Bertin tiene la exclusiva del bodrio y no quiere matar a la gallina de los huevos de oro. Mientras tanto seguiremos escuchando como aulladoras anónimas masacran My Sweet Lord, Angie, What’s going on o cualquier otro patrimonio de la humanidad.
Abominable.

 

(Foto: ejercicio de bertinismo desaforado)

Publicado en música, Uncategorized | Deja un comentario

Esos hermosos errores…

Those pretty wrongs that liberty commits,
When I am sometime absent from thy heart,
Thy beauty, and thy years full well befits,
For still temptation follows where thou art.
Gentle thou art, and therefore to be won,
Beauteous thou art, therefore to be assailed;
And when a woman woos, what woman’s son
Will sourly leave her till he have prevailed?
Ay me! but yet thou mightst my seat forbear,
And chide thy beauty and thy straying youth,
Who lead thee in their riot even there
Where thou art forced to break a twofold truth:
Hers by thy beauty tempting her to thee,
Thine by thy beauty being false to me.

(Esos hermosos errores que la libertad comete

Cuando de tu corazón estoy ausente a veces

A tu hermosura y edad bien le cuadran

Que la tentación existe siempre que apareces.

Dulce eres y por tanto expuesto a ser ganado

Hermoso, y presa de ser atacado,

Si una mujer ruega, ¿qué hijo de mujer

Agriamente dejará que en vano insista?

Ay, sí, aún pudieras respetar mi sitio

y a tu hermosura y extraviada edad reprender

esas que te llevaron al desorden

donde una verdad de dos caras habrás de romper:

la de ella , porque tu belleza le tienta

la tuya, porque tu belleza me engaña”)

Sonnet 41. William Shakespeare.

 

those pretty wrongs

Hay grupos que solo alcanzan el reconocimiento con el paso del tiempo. En algunos casos, por desgracia, ni con eso. Como un secreto bien guardado Big Star es uno de esos ejemplos. Algunos lo consideran el grupo que inventó el power pop, el que sirvió de enlace entre el agua y el aceite, es decir las brillantes armonías de gente como The Beach Boys o The Byrds, y los chirridos guitarreros de The Who.

En realidad Big Star en su alineación de gala formada por Alex Chilton y Chris Bell a las guitarras y voces, Andy Hammel al bajo y Jody Stephens a la batería solo llegaron a publicar un album. # 1Record. Bell, con tendencia al desaliento innata fue el primero en abandonar el grupo, aunque siguió participando en alguna de las composiciones del segundo, el espléndido Radio City; poco tardó Himmel en seguir el camino de Bell, permaneciendo al pie del cañón solamente el talentoso Chilton y su escudero Stephens, que en compañía de otros acometieron el tercer intento, Third ( más tarde rebautizado como Sister Lovers) de gran influencia en A ghost is born de Wilco.

Éstos en su maravilloso disco cuádruple de rarezas Alpha Mike Foxtrot incluyen una primorosa versión de una de las joyas de Big Star, Thirteen.

Tras dar tumbos con las muertes y resurrecciones de Big Star el escudero Stephens acaba de formar una extraña pareja con Luther Russell de los Freewheelers, otro de esos grupos Guadiana de brillantes aguas que desaparecieron bajo la tierra. Un disco grabado en los estudios del primero ( Ardent Studios) en Memphis ( Tennessee) la patria de Stephens y sus Big Star, empleando algunas de las reliquias del grupo como las propias guitarras de Bell.

Parece ser que tomaron contacto durante la grabación del documental de Big Star “Nothing can hurt me”, en la cual Stepehns animó a Russell a unirse a él en algunas actuaciones. De ahí solo había un paso a componer juntos a través del teléfono ( Russelll vive en California). Solo faltaba el nombre del grupo y con un gusto exquisito echaron mano nada menos que del soneto 41 de Shakespeare : así apareció Those pretty wrongs”. Con textos basados en las experiencias vitales de ambos, como el paso del tiempo ( Ordinary) , con referencias literarias como las descritas o cinematográficas a Ava Gardner y su legendaria Pandora y el holandés errante, la película maldita de la Gardner ambientada en la Costa Brava.

Musicalmente siguen existiendo los viejos aromas a Big Star y aquel inolvidable Thirteen, pero lo que dominan aquí son las guitarras folkie y las armonías vocales de los grupos de la costa oeste de los 70.
Estuvieron hace unos días por España. Sin la repercusión que merecen. El gran Jesús de Radio City los llevó a su preciosa tienda.

Hay canciones que una vez instaladas en el sistema límbico no son desalojadas ni con agua fuerte: Ordinary, Never goodbye, Lucky guy son muestras de ello.
Those pretty wrongs. Que hermosas son las equivocaciones a veces.

Publicado en Americana, literatura, Shakespeare, Uncategorized | Etiquetado , | 1 Comentario

Wilco,cuando un bis es mucho más que un concierto

wilco botanico

 

La compañía del alquimista se presentó a la cita con solo unos minutos de retraso, quizá los imprescindibles para revisar que todas las pócimas estuvieran listas. Con un aspecto más propio del Tito Casiano en vísperas de boda, que de una estrella moderna del rock’n roll apareció Tweedy por el escenario seguido de Jorgenssen, Kotche,Sanzone, Stirrat y Cline. Si el primero parecía el hermano gringo de Raimundo Amador , los segundos tenían el aspecto del claustro docente del departamento de química de una universidad noruega, antes de dar las clasificaciones de junio. Y allá que fueron todos a una con los primero acordes de la resultona More…, una de las seis canciones de su último disco( con muy pocas dudas el peor de su discografía), y al que dedicaron la primara de las tres partes de la ceremonia. Pero el personal estaba ya iniciado en la fe, y aunque miraba un poco como las vacas al tren, se dejaba llevar con sumo respeto a donde les dirigían los alquimistas: un recorrido por las estaciones de Random Name Generator, the Joke Explained, Pickled Ginger , Cold Stope y King of you, alternadas con cuidada precisión con paradas en algunas joyas del alquimismo moderno: I am trying to break your heart, Art of almost ( primera demostración en vivo del taller de ruidos y centellas de Cline), el juego de guiños de Hummimgbird, con su inseparable Handshake Drugs ( de A ghost is born) , y la Camera del Yankee Hotel Foztrot. Precisión suiza. Contención germana.

Ya con la noche cerrada y una luna indecisa, el maestro alquimio ordenó iniciar la transformación de las piedras en oro, apareciendo sobre el escenario todo tipo de maravillas: un via Chicago en que las distorsiones apocalípticas se convertían en los tranquilos riachuelos de la guitarra de Tweedy con la precisión con la que Messi es capaz de pinchar en la bota un envío desde treinta metros. A la que siguieron los fuegos de artificio electrónico de Spiders antes de desembocar en la joya de las joyas de la compañía, Jesus etc , desenvuelta con sumo cuidado para deleite de cualquier alma mínimamente sensible. Y ya con los congregantes en pleno éxtasis de sintonía con tan extraños nigromantes, el tren siguió avanzando por otras seis maravillas de uno de los repertorios más descomunales que hoy en día se manejan: Box full of letters (el recuerdo de donde vienen), Heavy Metal drummer y I’m the man who loves you ( de uno de los discos de la década), Dawned on me ( del infravalorado The whole love), para desembocar en otro tesoro, un Impossible Germany con Cline en pleno trance, poniendo de manifiesto lo que es un guitarrista sobrehumano. Y con los feligreses en pleno arrebato el tren llegó a su destino con The late greats.

Y allí pudo haber acabado todo. Y los fieles se hubieran retirado con el buen sabor de boca que dejan siempre las excelencia de los alquimistas. Pero éstos andaban complacidos ( “no puedo imaginarme un público que lo haga mejor”se le escapó al maestro), y , de repente, en medio de un jardín botánico, apareció un carromato de brujos que en torno al fuego imaginario de la guitarra de Tweedy decidieron compartir un extraño elixir en forma de miniconcierto de seis canciones. A pelo, en el silencio de la noche, en un rinconcito del escenario, las guitarras de Tweedy y Stirratt, el banjo de Sanzone, el pedal steel de Cline, los artilugios de Jorgenssen  y la lejana batería de Kotche fueron desgranando todo su arte en un collar de seis perlas: Missunderstood, it’s just that simple, ( dando su justo reconocimiento a Stirratt),  war on war, I am always in love, California stars y a shot in the arm. Como demostrando que todo aquella virguería sonora de las dos primeras partes del concierto, no eran simples destellos de virtuoso. Que debajo, en la desnudez de las canciones a guitarra y voz, lo que subyace es simplemente oro.

Wilco, cuando un bis es mucho más que un concierto

 

 

Publicado en Uncategorized, wilco | Etiquetado | Deja un comentario

Case, Lang, Veirs

case lang veirs.jpg

K D Lang se mudó a Portland; se sentó ante el ordenador y envió un mensaje a Laura Veirs, su nueva vecina, y a Niko Case, en Vermont “Tenemos que hacer algo un disco juntas”. Veirs y Case no tardaron en responder “de acuerdo”,.

El resultado es Case/Lang/Veirs, que acaba de salir del horno.

 

Existen pocos precedentes de superbandas femeninas, a la manera de los Traveling Willburys o Crosby, Stills, Nash & Young. Un lejano antecedente podría ser aquella reunión de Dolly Parton, Linda Ronstdat y Emmylou Harris en los 80  ara publicar Trio. Hoy Lang, Veirs y Case  representan cada una de ellas lo mejor de la música americana, lo más exquisito, lo más innovador también. La aparente inocencia de la Veirs ( bien presente en aquel Carbon Glazier de 2004), el ciclón de voz de Nico Case (ya sea dentro o fuera de The New Pornographers), o la serena madurez de KD Lang.

Tenía curiosidad por conocer lo que serían capaces de hacer juntas, en especial tras conocer su primer adelanto, esa preciosidad llamada Best Kept Secret.

No defraudan. Será sin duda uno de los mejores discos del año.

Porque no es una mera yuxtaposición de talentos;  es un entramado de voces, texturas y formas de composición que trasciende lo que cada una hace por separado ( por cierto, no hay mejor ocasión de recordar la carrera de cada una de ellas).

Los arreglos y la ambientación instrumental es la justa y necesaria para hacer brillar lo más importante: las voces. Apenas un piano aquí, un pedal steel allá y sus habituales guitarras como acompañamiento.

Esas guitarras que abren el disco muy al estilo de la Case con Atomic Number al que muy pronto se incorporan las voces de sus compañeras, una canción que supone la tarjeta de visita de lo que pretenden contar, algo muy alejado de las letras de amor empalagoso y resignación ante la vida:

“ No soy la chica pecosa, la nena rubia, el balde leche para que tu eches a perder”.

“Miel y Humo” supone la primera aportación de kd lang otra versión bastante cínica de lo que supone que a tu pareja todo el mundo babosee ( “ observaba como derramaban miel en tus oídos”).

Las tres , espléndidas cantautoras, no podían por menos de escribir su particular homenaje a una de las más grandes olvidadas, la inmensa Judee Sill, a la que su afición a la autodestrucción impidió llegar ( y quizá superar) las cotas que marcó Joni Mitchell.

Si Blue fires supone una de las más hermosas canciones del disco pespunteada por la impecable voz de Lang (“Why does the heart of the flame burn blue? / Why do January cherries bloom? / Why do blue fires burn in me, yet not in you?”), Delirium es la respuesta de Nico a partir del título que habían elegido sus dos amigas, en la que el chico junto al que duerme huele como los fuegos de artificio.

Y así, como un toma y daca pero a tres voces, se va desenredando un collar de perlas: Greens of June, behind the armory (“Flies in amber / Sand in soap / Air trapped in the glass,”),, 1000 miles away ( canción de carretera a lo Thelma y Louise) , Supermoon, cabalgando bajo la voz embridada de Case…

El disco acaba con una última canción de Lang, en que se pregunta por qué los amantes se pasan el día luchando, una canción para escuchar en momento de desesperación en que se adivina una lejana posibilidad de redención.

I want to be here es el único tema escrito por las tres, la historia de un amigo inadaptado en que la pérdida de uno de sus dientes trae consigo la pérdida del trabajo. Un ejemplo de la despiadada deriva de nuestro mundo, donde la esperanza es una especie amenazada:

“the hungry fools who rule the world can’t catch us / Surely they can’t ruin everything”.

 

Quizá no vuelvan a publicar juntas nunca más. No importa. Lo que han hecho ya es más que suficiente.

 

Publicado en Americana, Uncategorized | Etiquetado | 1 Comentario

El disco es estático, la canción dinámica

“The thrill is gone
The thrill is gone away
The thrill is gone baby
The thrill is gone away
You know you done me wrong baby
And you’ll be sorry someday
The thrill is gone

It’s gone away from me
The thrill is gone baby
The thrill is gone away from me
Although I’ll still live on
But so lonely I’ll be”

The thrill is gone (Hawkins & Darnell)

Cuando un grupo o artista saca un disco las cosas cuenca volverán a ser igual. Es una pistola de un solo tiro: puedes acertar y publicar Blonde on blonde, The river o Yankee Hotel Foxtrot, o puedes hundirte antes de empezar o dilapidar tu reputación para siempre. Pasarán los años y volverán a interpretarse las canciones que contenía si merecen la pena, pero no evolucionará: quedará fijado como el cuadro en la pared, a la que acudirás con frecuencia solamente si te encanta.
Las canciones por el contrario evolucionan con el tiempo: ni se crean ( a menudo ya estaban flotando en el ambiente o en los acordes de otros, que se lo pregunten a Led Zeppelin y su Stairway to heaven), ni se destruyen, solo se transforman.
The thrill is gone fue compuesta por Roy Hawkins y Rick Darnell en 1951, e incluida en un single del primero. Fue un absoluto fracaso. Durmió en un cajón, la sepultó el polvo y casi veinte años después el siempre avispado BB King la metió entre sus seis cuerdas y la publicó en su Completaly well de 1969. Aquella colección se notas y acordes se había convertido en una obra maestra en la guitarra y la garganta del grandón de Mississippi, que supo sacarle todo el jugo que aquella fresa ofrecía a lo largo de cuarenta años. Pero un buen día la cogió Aretha y su voz, entre las cinco más grandes que existieron sobre la tierra, la volvió a dar otra envoltura, otro tempo mucho más tranquilo, pero también mucho más atormentado.
Joe Pass, del que hace poco se cumplió su aniversario, amaba profundamente la forma de tocar la guitarra de King; él, otro de los más grandes guitarristas de la historia, grabó con Ella Fizgerald, en los años 70 varios discos imprescindibles ( Take love easy, Again). El último de ellos, Speak Low incluye una curiosa versión en que Pass injerta en la clásica versión de The thrill is gone de Lew Brown y Ray Henderson ( uno de los temas favoritos de Chet Baker) , el esqueje de la canción de Hawkins y Parnell popularizada por BB King. El resultado es asombroso.
Una buena canción , pulida y coloreada por un maestro acaba convirtiéndose en una joya que otros alquimistas irán transformando: versión a versión, arreglo a arreglo. Mientras haya talento.

Publicado en blues, jazz, soul, Uncategorized | Etiquetado , | Deja un comentario